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jueves, 28 de junio de 2018

El nudismo gay

Imagen del Orgullo LGTB+ Salamanca 2018

     Hoy es 28 de junio y se celebra a nivel internacional el Día del Orgullo LGTB+ y aunque quizá parezca que este no es el espacio, me gustaría contar dos historias que hablan de dignidad y respeto y de las que podemos extraer importantes lecciones.


Rosa Parks
      Rosa Parks, mujer afroamericana, decidió un día de 1955 que había llegado el momento de no volver a ceder el asiento en el autobús a las personas blancas. Fue un pequeño gesto que perfectamente podía haber pasado desapercibido para la Historia, pero no fue así. Rosa fue arrestada y juzgada por conducta desordenada al violar una ley local. Su pequeño acto de valentía se cita como la semilla del Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos. A partir de este hecho comenzó un boicot que duraría 382 días, en el que las personas de raza negra dejaron de coger el autobús para ir a trabajar y los autobuses se quedaron prácticamente vacíos. Su protesta fue pacífica y lograron la abolición de la ley local de segregación racial. Se cita el asesinato de Martin Luther King en 1968 como el fin de este período.

     Pero no tardó en iniciarse una nueva lucha. La madrugada del 28 de junio de 1969, en el pub conocido como el Stonewall Inn de Nueva York, tuvieron lugar una serie de manifestaciones espontáneas contra una redada policial. Se citan estos disturbios como la primera ocasión en que la comunidad LGTB luchó de forma activa contra un sistema que perseguía a los homosexuales con el beneplácito del gobierno.


Primeras manifestaciones en Nueva York
     Las redadas policiales en los bares gays eran algo habitual en los años 60, pero los agentes de policía perdieron el control de la situación en el Stonewall, provocando la rebelión de los presentes. Los que no fueron detenidos se quedaron frente al bar, pronto empezaron las agresiones de la policía y la reacción de los homosexuales no fue la esperada: zarandearon los furgones, liberaron a algunos de los detenidos… y ante el rumor de que aquella redada se producía porque los dueños del bar no habían pagado a la policía, alguien gritó “¡paguémosles!” y una lluvia de monedas cayó sobre los agentes.

     La tensión entre la policía y los residentes produjo más protestas los días sucesivos. En unas semanas, los homosexuales se organizaron en grupos de activistas para que gays, lesbianas y transexuales pudieran manifestar abiertamente su afectividad sin miedo a ser arrestados. Desde entonces el 28 de junio es un día significativo, el día en que la comunidad lgtb internacional celebra su día.

Stonewall, siempre en la memoria

     Si no te has aburrido de leer mis divagaciones históricas, quizá te estés preguntando ahora mismo cómo va a continuar esta entrada: no tardarás en saberlo. Vivimos tiempos en que a pesar de los avances las libertades no están garantizadas, en otras entradas del blog nos hemos preguntado si no estamos asistiendo a un retroceso del nudismo o si no nos enfrentamos al menos a algunos problemas y encrucijadas. Nos hemos preguntado si hay relevo generacional, si quienes más han luchado por la defensa del nudismo no se están haciendo mayores y quedándose solos, si las asociaciones hacen lo suficiente, si los nudistas optamos por competir o cooperar. Son temas que nos preocupan.

     Y en medio de todo esto yo observo que entre los jóvenes que se inician en el nudismo hay un porcentaje muy alto de gays. Lo observo en internet, entre mis amigos y en la playa. Por supuesto que mi experiencia no tiene nada de científico pero puede servir como punto de partida para el debate. ¿Alguien más ha observado esto? ¿alguna explicación, alguna teoría, cuáles son los motivos?

     Nos quejamos a veces de que hay pocas mujeres que practiquen nudismo, aunque mi compañero Quique escribió una entrada en la que defiende que en algunos aspectos, las chicas nos ganan. Yo creo que a los hombres nos han enseñado a tener menos pudor y a tener una vivencia de nuestro cuerpo mucho más natural, quizá también a vivir sin miedo a miradas reprobatorias o agresiones. La educación y socialización de hombres y mujeres, por desgracia, es diferente.

Imagen cedida por gentileza de
"Ser Nudista en Madrid" (facebook)
     Además pienso que la mayor parte de homosexuales hemos pasado etapas complicadas en nuestra vida en la que nos hemos tenido que esconder mucho y llega un momento en que necesitamos  afirmar nuestra identidad y mostrarnos de tal manera que ya no queremos ni siquiera esconder nuestro cuerpo.


      Es posible que todo esto no sean más que ensoñaciones o locas divagaciones de este hombre que firma el artículo y que en un día como el de hoy se siente orgulloso de muchas cosas y agradecido a toda esa gente valiente que a lo largo de la Historia ha considerado que la humillación tiene un límite, que el rechazo al diferente está fuera de toda lógica, que el valor de las personas no reside en su sexo, en su color de piel, en su orientación afectiva, en su forma de sentir o pensar, ni en la manera en la que oculta o muestra su cuerpo.


     Si pensaste que este escrito iba de cómo luchar por nuestro derecho a desnudarnos quizá sientas decepción, eso ya lo he hecho en otras entradas y seguro que volveré a ello pero hoy quería hacer otra cosa. Dije al inicio de la entrada que de la lucha de Rosa Parks o de las revueltas de Stonewall podíamos extraer importantes lecciones y lo sigo pensando, pero no todas las luchas son iguales ni a todas ellas se pueden aplicar las mismas estrategias, porque no todas las luchas son percibidas de igual modo por la sociedad.


     Las conquistas sociales no han sido regalos, ha habido que pelear por ellas. Hoy quiero dar las gracias a las personas que fueron valientes e hicieron historia, la vida hoy es más fácil para muchos de nosotros. Ojalá podamos aportar nuestro granito de arena y sepamos encontrar la manera de hacer ver que vivir desnudos no es sino otra forma de vivir felices.


Eladio.

jueves, 21 de junio de 2018

Una escapada por el Cabo de Gata II


Faro de Gata

En el anterior artículo describimos las playas que visitamos de la parte norte del Cabo de Gata. En este os vamos a mostrar las calas y playas situadas en el paraje del campillo del Genovés, cercanas a San José.

Nosotros decidimos hacer toda la ruta andando. Partiendo de San José, os vamos a ir comentando cada una de ellas, según orden en que se encuentran en esta ruta, desde Genoveses hasta la Cala de la Media Luna.

Playa de los Genoveses
Es la primera playa que te encuentras una vez sales de San José y una de las playas más grandes del Cabo de Gata. Tiene una longitud de algo más de 1 km, es bastante ancha, su arena es dorada y fina y el agua transparente, cristalina y de un azul turquesa precioso. Al estar cerca de San José y su acceso ser fácil y cómodo suele ser una playa familiar. Si te desplazas hacia su parte sur, la playa presenta un montículo continuándose con otra segunda cala de la misma, donde se suelen encontrar más nudistas.
Playa de los Genoveses, parte izquierda vista desde el montículo.

Playa de los Genoveses, parte derecha vista desde el montículo


Saliendo por el extremo derecho de la playa nos encontramos con el Morrón de los Genoveses, que es un promontorio volcánico que cierra por el sur la bahía de los Genoveses.
Morrón de los Genoveses, desde la playa


Cala de los Amarillos
Una vez dejamos atrás la Playa de los Genoveses, y cruzando el Morrón de los Genoveses nos encontramos con la Cala de los Amarillos. Es una cala pequeña de unos 50 metros de longitud, donde las paredes de su montaña tiene un color amarillento, siendo su arena fina y oscura. No pudimos bajar a ella, pues no encontramos ningún sendero que fuera accesible para llegar.
Cala de los Amarillos, llegando desde el Morrón de los Genoveses


Cala de los Amarillos, Morrón de los Genoveses al fondo


Cala del Príncipe
Después de los Amarillos y siguiendo un sendero por el Cerro del Barronal, llegaremos a la Cala del Príncipe. El camino para llegar a ella es abrupto y en algún momento sentimos un poco de vértigo, pues se camina cerca del acantilado y hacía mucho aire, lo que nos impedía andar con toda la seguridad que nos hubiera gustado, aunque sin viento el camino debe ser mucho más tranquilo y placentero. Para llegar a ella es muy importante llevar buen calzado y tener mucho cuidado durante el camino, pero una vez que la alcanzas y ves tanta belleza natural en tan recóndito lugar, merece la pena quedarte y disfrutar de ella un buen rato, como así hicimos nosotros. Había gente desnuda y nosotros los acompañamos de la misma forma.
Cala del Príncipe


Disfrutando de la Cala del Principe


La cala es pequeña, puede tener unos 50 metros de larga, pero es bastante ancha. Su arena es fina y oscura.
Cala del Principe al alejarse de ella


Cala Chica
Tras la cala del Príncipe y andando de nuevo por los senderos del Cerro del Barronal, llegamos a Cala Chica. Es una cala de unos 200 metros de longitud, con una enorme duna en medio, que debido a su dificultad de acceso presenta un nivel de ocupación bajo, lo que favorece el nudismo, aunque tiene bastante tránsito de personas. Su arena es fina y oscura y el agua muy límpia.
Duna de entrada a Cala Chica


Cala Chica


En su parte final a la derecha tiene dos bonitas rocas que parecen formar casi un arco entre ellas.
Rocas de Cala Chica


Cala Grande
Continuando por un sendero rocoso entre la pared de cerro y el mar, llegamos a Cala Grande. 
Sendero rocoso junto al mar


Es una cala de similares características que la anterior, con arena fina y oscura, presentando  un entrante del cerro que le hace tener dos partes, la primera más ancha y profunda y la segunda formando como una pequeña calita. Su nivel de ocupación también es bajo, había nudismo y también transito de personas.





Cala grande vista desde su parte norte


Cala Grande visto desde su parte sur




Cala del Lance
Cala del Lance


Junto a formaciones basálticas en columnas
Seguimos caminando por el sendero junto al mar y llegamos a la Cala del Lance. Es una magnífica cala en un lugar recóndito ideal para los amantes de la naturaleza y de la tranquilidad. Tiene diversas formaciones basálticas en forma de columnas, sobre todo en su parte izquierda, que combinan con la arena fina y oscura y aguas transparentes.


A mi personalmente esta cala me enamoró. En ella hicimos un buen alto en el camino, nos bañamos, a pesar de que el agua estaba bastante fresca, tomamos un tentempié y coincidimos con bastantes nudistas.


 
En su parte derecha presenta también más formaciones basálticas que forman como pequeñas cuevas, que pueden servir de resguardo cuando el viento es importante.


Formaciones en forma de cuevas


Playa del Barronal
Salimos de la Cala del Lance y tomamos de nuevo los senderos del Cerro del Barronal, cuyo nombre proviene de la presencia del Barrón, típica planta de esta zona.

Playa del Barronal desde su parte norte






La playa del Barronal es amplia, con una longitud de unos 300 metros, cuyos laterales están ocupados por formaciones rocosas de origen basáltico, que hacen evidente su origen volcánico, con sorprendentes formas. En su parte más o menos central presenta un entrante rocoso que divide la playa en dos calas. Su arena es oscura, fina y sin piedras, con unas condiciones óptimas para el baño y por su parte trasera la playa está ocupada por dunas, donde crecen pitas y otro tipo de vegetación.


Playa del Barronal

Es la cala de mayor tradición nudista de esta zona, además de conservar cierto aire hippie que la hace diferente a las demás.


Playa Barronal desde su parte sur


Cala Peineta
Una vez que dejas la Playa del Barronal, contiuamos andando por los senderos del Cerro del Barronal y llegamos a otra cala, Cala Peineta. Es una playa recóndita, con una gran piedra de color amarillento en el centro, de arena oscura y fina y las vistas de las murallas de piedra que la rodean por los lados son impresionantes. Cala estupenda para disfrutar de la tranquilidad, del sol y del mar.
Cala Peineta



Cala Palmito
Cala muy pequeña a continuación de Cala Peineta, de unos 10-15 metros de longitud, imposible de llegar a ella a pie pues tiene como un barranco de duna con pendiente muy pronunciada. Desde la parte superior nos costó trabajo fotografiarla, pues hacía tanto viento que “amenazaba” con llevarse la cámara de fotos. Igual desde Playa del Mónsul cuando el tiempo lo permita se puede acceder a ella.
Cala Palmito


Playa de Mónsul
Este rincón singular es una de las playas más amplias, bonitas y, por tanto, de las más visitadas, además de ser muy conocida por haber aparecido en multitud anuncios comerciales y películas, y entre ellas, la más conocida es la escena de Indiana Jones y la última cruzada (1989), donde Sean Connery con su paraguas levanta una bandada de gaviotas y consigue estrellar el avión alemán que le perseguía a él y a su hijo.
Playa de Mónsul

Esta playa es en la que mejor queda reflejado el origen volcánico de la misma, siendo las rocas que la rodean enormes lenguas de lava que llegaron hasta el mar y que el agua y el viendo han ido erosionando.
Playa de Mónsul y Peineta






Tiene unos 400 metros de longitud y en su parte central presenta una enorme roca o tómbolo con una forma peculiar, conocido como “la peineta”, dándole al conjunto un atractivo visual enorme.  Sus aguas son de gran calidad y la arena es fina y oscura, cerrando la playa por una enorme duna.


Playa Mónsul y duna


Cala de la Media Luna
Es una cala que está a continuación de la Playa de Mónsul, y a la que se puede acceder fácilmente a través de un sendero bastante plano y señalizado que parte desde la parte de atrás de la playa de Mónsul. No tengo claro si su nombre proviene por que tiene forma de media luna o porque al ir llegando tiene un aspecto lunar.
Es una cala de unos 200 metros de longitud, de arena fina y oscura.
Entrada Media Luna, aspecto lunar

Cala de la Media Luna


Aquí terminó nuestra visita a este paradisiaco Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, que nos ha enamorado y al que hemos prometido volver para seguir conociendo sus parajes y calas naturales. Esperamos que cuando lo leáis y veáis las fotografías, a vosotros también os conquiste y queráis visitarlo, disfrutarlo desnudos y cuidarlo para que esta maravilla de la naturaleza se conserve.

Nakedu