jueves, 21 de junio de 2018

Una escapada por el Cabo de Gata II


Faro de Gata

En el anterior artículo describimos las playas que visitamos de la parte norte del Cabo de Gata. En este os vamos a mostrar las calas y playas situadas en el paraje del campillo del Genovés, cercanas a San José.

Nosotros decidimos hacer toda la ruta andando. Partiendo de San José, os vamos a ir comentando cada una de ellas, según orden en que se encuentran en esta ruta, desde Genoveses hasta la Cala de la Media Luna.

Playa de los Genoveses
Es la primera playa que te encuentras una vez sales de San José y una de las playas más grandes del Cabo de Gata. Tiene una longitud de algo más de 1 km, es bastante ancha, su arena es dorada y fina y el agua transparente, cristalina y de un azul turquesa precioso. Al estar cerca de San José y su acceso ser fácil y cómodo suele ser una playa familiar. Si te desplazas hacia su parte sur, la playa presenta un montículo continuándose con otra segunda cala de la misma, donde se suelen encontrar más nudistas.
Playa de los Genoveses, parte izquierda vista desde el montículo.

Playa de los Genoveses, parte derecha vista desde el montículo


Saliendo por el extremo derecho de la playa nos encontramos con el Morrón de los Genoveses, que es un promontorio volcánico que cierra por el sur la bahía de los Genoveses.
Morrón de los Genoveses, desde la playa


Cala de los Amarillos
Una vez dejamos atrás la Playa de los Genoveses, y cruzando el Morrón de los Genoveses nos encontramos con la Cala de los Amarillos. Es una cala pequeña de unos 50 metros de longitud, donde las paredes de su montaña tiene un color amarillento, siendo su arena fina y oscura. No pudimos bajar a ella, pues no encontramos ningún sendero que fuera accesible para llegar.
Cala de los Amarillos, llegando desde el Morrón de los Genoveses


Cala de los Amarillos, Morrón de los Genoveses al fondo


Cala del Príncipe
Después de los Amarillos y siguiendo un sendero por el Cerro del Barronal, llegaremos a la Cala del Príncipe. El camino para llegar a ella es abrupto y en algún momento sentimos un poco de vértigo, pues se camina cerca del acantilado y hacía mucho aire, lo que nos impedía andar con toda la seguridad que nos hubiera gustado, aunque sin viento el camino debe ser mucho más tranquilo y placentero. Para llegar a ella es muy importante llevar buen calzado y tener mucho cuidado durante el camino, pero una vez que la alcanzas y ves tanta belleza natural en tan recóndito lugar, merece la pena quedarte y disfrutar de ella un buen rato, como así hicimos nosotros. Había gente desnuda y nosotros los acompañamos de la misma forma.
Cala del Príncipe


Disfrutando de la Cala del Principe


La cala es pequeña, puede tener unos 50 metros de larga, pero es bastante ancha. Su arena es fina y oscura.
Cala del Principe al alejarse de ella


Cala Chica
Tras la cala del Príncipe y andando de nuevo por los senderos del Cerro del Barronal, llegamos a Cala Chica. Es una cala de unos 200 metros de longitud, con una enorme duna en medio, que debido a su dificultad de acceso presenta un nivel de ocupación bajo, lo que favorece el nudismo, aunque tiene bastante tránsito de personas. Su arena es fina y oscura y el agua muy límpia.
Duna de entrada a Cala Chica


Cala Chica


En su parte final a la derecha tiene dos bonitas rocas que parecen formar casi un arco entre ellas.
Rocas de Cala Chica


Cala Grande
Continuando por un sendero rocoso entre la pared de cerro y el mar, llegamos a Cala Grande. 
Sendero rocoso junto al mar


Es una cala de similares características que la anterior, con arena fina y oscura, presentando  un entrante del cerro que le hace tener dos partes, la primera más ancha y profunda y la segunda formando como una pequeña calita. Su nivel de ocupación también es bajo, había nudismo y también transito de personas.





Cala grande vista desde su parte norte


Cala Grande visto desde su parte sur




Cala del Lance
Cala del Lance


Junto a formaciones basálticas en columnas
Seguimos caminando por el sendero junto al mar y llegamos a la Cala del Lance. Es una magnífica cala en un lugar recóndito ideal para los amantes de la naturaleza y de la tranquilidad. Tiene diversas formaciones basálticas en forma de columnas, sobre todo en su parte izquierda, que combinan con la arena fina y oscura y aguas transparentes.


A mi personalmente esta cala me enamoró. En ella hicimos un buen alto en el camino, nos bañamos, a pesar de que el agua estaba bastante fresca, tomamos un tentempié y coincidimos con bastantes nudistas.


 
En su parte derecha presenta también más formaciones basálticas que forman como pequeñas cuevas, que pueden servir de resguardo cuando el viento es importante.


Formaciones en forma de cuevas


Playa del Barronal
Salimos de la Cala del Lance y tomamos de nuevo los senderos del Cerro del Barronal, cuyo nombre proviene de la presencia del Barrón, típica planta de esta zona.

Playa del Barronal desde su parte norte






La playa del Barronal es amplia, con una longitud de unos 300 metros, cuyos laterales están ocupados por formaciones rocosas de origen basáltico, que hacen evidente su origen volcánico, con sorprendentes formas. En su parte más o menos central presenta un entrante rocoso que divide la playa en dos calas. Su arena es oscura, fina y sin piedras, con unas condiciones óptimas para el baño y por su parte trasera la playa está ocupada por dunas, donde crecen pitas y otro tipo de vegetación.


Playa del Barronal

Es la cala de mayor tradición nudista de esta zona, además de conservar cierto aire hippie que la hace diferente a las demás.


Playa Barronal desde su parte sur


Cala Peineta
Una vez que dejas la Playa del Barronal, contiuamos andando por los senderos del Cerro del Barronal y llegamos a otra cala, Cala Peineta. Es una playa recóndita, con una gran piedra de color amarillento en el centro, de arena oscura y fina y las vistas de las murallas de piedra que la rodean por los lados son impresionantes. Cala estupenda para disfrutar de la tranquilidad, del sol y del mar.
Cala Peineta



Cala Palmito
Cala muy pequeña a continuación de Cala Peineta, de unos 10-15 metros de longitud, imposible de llegar a ella a pie pues tiene como un barranco de duna con pendiente muy pronunciada. Desde la parte superior nos costó trabajo fotografiarla, pues hacía tanto viento que “amenazaba” con llevarse la cámara de fotos. Igual desde Playa del Mónsul cuando el tiempo lo permita se puede acceder a ella.
Cala Palmito


Playa de Mónsul
Este rincón singular es una de las playas más amplias, bonitas y, por tanto, de las más visitadas, además de ser muy conocida por haber aparecido en multitud anuncios comerciales y películas, y entre ellas, la más conocida es la escena de Indiana Jones y la última cruzada (1989), donde Sean Connery con su paraguas levanta una bandada de gaviotas y consigue estrellar el avión alemán que le perseguía a él y a su hijo.
Playa de Mónsul

Esta playa es en la que mejor queda reflejado el origen volcánico de la misma, siendo las rocas que la rodean enormes lenguas de lava que llegaron hasta el mar y que el agua y el viendo han ido erosionando.
Playa de Mónsul y Peineta






Tiene unos 400 metros de longitud y en su parte central presenta una enorme roca o tómbolo con una forma peculiar, conocido como “la peineta”, dándole al conjunto un atractivo visual enorme.  Sus aguas son de gran calidad y la arena es fina y oscura, cerrando la playa por una enorme duna.


Playa Mónsul y duna


Cala de la Media Luna
Es una cala que está a continuación de la Playa de Mónsul, y a la que se puede acceder fácilmente a través de un sendero bastante plano y señalizado que parte desde la parte de atrás de la playa de Mónsul. No tengo claro si su nombre proviene por que tiene forma de media luna o porque al ir llegando tiene un aspecto lunar.
Es una cala de unos 200 metros de longitud, de arena fina y oscura.
Entrada Media Luna, aspecto lunar

Cala de la Media Luna


Aquí terminó nuestra visita a este paradisiaco Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar, que nos ha enamorado y al que hemos prometido volver para seguir conociendo sus parajes y calas naturales. Esperamos que cuando lo leáis y veáis las fotografías, a vosotros también os conquiste y queráis visitarlo, disfrutarlo desnudos y cuidarlo para que esta maravilla de la naturaleza se conserve.

Nakedu

4 comentarios:

  1. El paseo que describís es de mis favoritos del mundo mundial. Es una gozada llegar a algunas de las calas más aisladas (desde El Príncipe al Lance) incluso en pleno agosto y estar casi solo, por supuesto desnudo.
    Pero no se lo digáis a nadie ;-)

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    1. Carlos cada cala de esta ruta tiene su encanto. Es una maravilla. Mantengamos el secreto y seguiremos disfrutándolas desnudos ;)
      Gracias por tu comentario.

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  2. Se nota, que disfrutasteis muchísimo y recargasteis las pilas, el pasado puente de mayo. No es de extrañar con ese paseo tan bonito y agradable.

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    1. Si, fueron unos días estupendos y disfrutar de estos lugares es obligado, tan naturales, tan bonitos, tan tranquilos, son una maravilla de la naturaleza.
      Gracias por tu comentario.

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