jueves, 16 de septiembre de 2021

Camping naturista "Las Grullas"

La Terrona. Zarza de Montánchez. Foto: @ajs_pimentel

     Quienes somos nudistas de interior, de esto ya he hablado en varias ocasiones en esta particular bitácora nudista, nos tenemos que buscar la vida a menudo porque no es fácil vivir a nuestro natural modo lejos de las playas. Así que cualquier opción para hacerlo, considero, hay que celebrarla. Este es el caso del Camping "Las Grullas", situado en la provincia de Cáceres, en plena dehesa extremeña.

     
Entrada al camping.


     Este centro naturista lleva funcionando siete años, con el correspondiente parón debido a la pandemia del COVID`19 como le ha ocurrido a tantos negocios; pero no ha sido hasta este año en este mismo mes de septiembre que por fin se han alineado los astros para permitirme pasar unos días en este bonito lugar. Aún estoy recién llegado a casa con el subidón de haber pasado días tan chulos. Entiendo que vais a leer toda la entrada o al menos haréis lectura vertical para ver las fotos pero os voy a adelantar algo y ATENCIÓN SPOILER: sí, me parece una buena y relajante opción para quienes somos de interior y este camping nos queda cerca, al menos en el buen tiempo que, por aquí, no es la mayor parte del año. Los que podéis disfrutar habitualmente de playas también sois bienvenidos, aunque no soy yo quien tengo que decir esto, claro está, pues más allá de haber pasado ocho días allí como cliente no tengo ninguna relación con el camping y esta entrada no está pagada, que quede claro. Aquí nos gusta hablar con libertad y la mejor forma de hacerlo es sin deberle nada a nadie.

Nuestra acampada particular. Foto: @ajs_pimentel

     Seguramente la grata compañía de la que he podido disfrutar durante los primeros días influya mucho en mi valoración positiva del camping, pero eso no va a nublar mi visión para hablaros de las cosas buenas y las no tan buenas que he podido observar. Eso sí, todo lo que aquí escribo es mi valoración personal que en todo caso es subjetiva; si queréis haceros una idea más precisa no os fieis de mí, tendréis que verlo con vuestros propios ojos. En cualquier caso espero que esta experiencia os sirva de ayuda para orientar una futura estancia en "Las Grullas" si os gusta el tema acampada y os apetece conocer el lugar.

Vistas desde la terraza de los baños del camping.

     Lo primero que tengo que decir es que hacía muchos años que no iba de camping, no soy un gran aficionado campista o al menos, aunque reconozco que me gusta mucho, no tengo gran experiencia. De adolescente y en los primeros años de juventud sí que iba de camping a menudo, sobre todo con amigos, pero hace mucho de esos nostálgicos tiempos. De los cámpines naturistas que tenemos en nuestro país he visitado únicamente "El Templo del Sol" y "Sierra Natura" (si no sois unos auténticos zoquetes sabréis perfectamente que el plural de camping es cámpines y no campings aunque suene feo como una caca, es decir, muy cacofónico), así que esas son mis referencias a la hora de comparar. De todos modos, como creo que las comparaciones no son demasiado buenas porque a veces comparamos cosas que son bastante diferentes, intentaré no centrarme demasiado en este aspecto. "El Templo" y "Sierra Natura" me parecen dos opciones muy diferentes entre sí pero ambas fantásticas, teniendo en cuenta que en ambos casos me he alojado en bungalow, así que mi perspectiva de la experiencia es distinta porque en esta ocasión he utilizado tienda.

     "Las Grullas" únicamente tiene un bungalow, que en los días que yo he pasado allí no estaba ocupado, pero entiendo que al ser único lo más adecuado es reservarlo con tiempo. Desde su página web se puede reservar directamente.

     El resto del camping está dividido en parcelas para que tú te organices con tienda, caravana, autocaravana o furgoneta, a tu elección, en cada parcela puedes tener un vehículo y un elemento de acampada. Como no tengo demasiada experiencia en cámpines, desconozco precios de estancia, pero en este me ha parecido bastante razonable y asequible. Además te incluye los servicios de electricidad en cada parcela, agua potable, lavaderos, tendederos, baños, duchas, wifi, piscina, zona de petanca, etc.

Detalle en la entrada a los baños. No es un cuadro, es una ventana real.

Baños. Adaptados a la situación COVID.

Lavaderos en ermita. Aquí lavar los platos puede ser una experiencia religiosa.

Lavaderos. Interior. En general no suele haber vírgenes dentro.

Piscina de agua salada. No es muy grande.

     Por otro lado, como se podrá observar en las fotos, el sitio tiene detalles de decoración muy bonitos, la mayor parte artesanales, al mismo tiempo que respeta bastante el entorno en el que se sitúa, algo que me parece todo un acierto por parte de los dueños.

Numeración de las parcelas.

Escultura nudista.

Fuente de agua potable, agua de pozo.
     
     Una de las características que me gustaría destacar del camping es buena o mala en función de lo que cada uno busque al ir allí: es un lugar muy tranquilo y bastante silencioso, lo es por varios motivos. En primer lugar porque está alejado de carreteras principales y en segundo lugar porque no admite menores de 16 años, los niños dan alegría pero también ruido, parece ser. Sé que esto suele ser controvertido pero como ellos mismos informan en su página web, ponen esta edad mínima para garantizar el descanso de sus clientes. Aunque yo conozco a algunos con 16 años y más que en los botellones la lían parda y hacen ruido. Queda dicho.

     Otro tema que suele ser controvertido es el requisito de estar federado a través de una asociación nudista, pero esto es tema de otro debate y no es el único centro naturista con esta exigencia. Personalmente entiendo este requisito y actualmente no me genera ningún tipo de dificultad.

Escultura junto a la piscina.

     El ambiente del camping me ha gustado mucho, desconozco cómo puede ser en otra época que esté más concurrido pero en septiembre y en tiempos de COVID19 ha habido poca gente, la mayoría extranjeros y en general personas tranquilas, respetuosas y silenciosas. Lo de la edad mínima es probable que funcione, menos mal que no ponen edad máxima, porque más de uno se podría quedar fuera. Para mí que como buen español tengo el defecto de hablar muy alto, se me hacía bastante difícil adaptarme a tanta tranquilidad, pero no porque no me guste, sino porque no estoy acostumbrado y temía estar molestando mientras hablaba y me reía con mi amigo Ángel. Se me pasó el "agobio" la tarde en que una simpática usuaria tuvo la feliz idea de tocar el arcodeón de forma poco afinada, a partir de ahí empecé a considerar que mi armónica voz no podía molestar a nadie.

Iluminación nocturna. Subida hacia los baños.

     Hay otro aspecto de "Las Grullas" que me ha gustado mucho y que resalto porque algunas personas pueden valorarlo del mismo modo. Se trata de un camping sostenible, con su propio pozo y con placas solares para generar su propia energía eléctrica, por lo que piden un consumo responsable de estos bienes. Para mí, es una fortaleza a destacar en estos tiempos de derroche consumista.

     En el lado de cuestiones que podrían estar mejor, destacaría que la piscina se queda algo pequeña para nadar y que los baños no son accesibles al tener que subir escaleras para acceder a ellos, no habiendo más baños ni otro modo de subir a ellos.

Puente en los alrededores de Botija.

     Para ir finalizando quiero añadir un poco de información sobre qué cosas se pueden hacer allí, siempre que lo tuyo no sea pasarte todas las vacaciones sin salir del camping y dándote baños de sol y chapuzones en la piscina de agua salada. Yo me llevé la bici y he podido recorrer los alrededores pues hay sitios muy interesantes que visitar con un poco de pedaleo, que también es muy sostenible y saludable. Si utilizas medio de transporte con motor, las posibilidades son infinitas, en ningún caso me perdería una visita a Trujillo, pero esta entrada no pretende ser una exposición de las maravillas que se pueden visitar en Extremadura, que sin duda son casi infinitas, sino del entorno del camping basado en mis preferencias.

     Con mi amigo Ángel visitamos Montánchez, quizá la ruta más exigente porque tiene bastante subida, pero el castillo es precioso y las vistas desde allí merecen la pena. También visitamos el Castro Vetón de Villasviejas de Tamuja, el municipio de Botija que tiene un puente de piedra precioso cerca del pueblo y quizá la visita que más disfrutamos que fue al monumento natural "La Terrona", una encina que se calcula es octocentenaria en Zarza de Montánchez.

Castillo de Montánchez. Foto: @ajs_pimentel

Vistas de Montánchez, desde el castillo.

Vistas de Montánchez. Foto: @ajs_pimentel

Puente en Botija. Foto: @ajs_pimentel

     Tras la partida de Ángel hice algunas rutas más en bici, pero sólo destacable la visita a Santa Lucía del Trampal, una basílica de origen visigodo que es única en la mitad sur de la península por su estilo arquitectónico y que cuenta con un centro de interpretación muy interesante. Sus tres ábsides son una preciosidad y el monumento en sí una auténtica joya. La ruta desde el camping en bici es de unos 48 kilómetros ida y vuelta, pero se hace bastante cómoda y merece absolutamente la pena.

Santa Lucía del Trampal.

     En conclusión, si os gusta el nudismo en contacto pleno con la naturaleza más allá de las opciones de playa, os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad a este camping, no os va a defraudar. La dueña se mostró solícita en todo momento facilitando mi estancia allí, me llevo un muy buen recuerdo de la experiencia. Y como esta entrada la escribo yo y digo lo que me place, aprovecho la ocasión para dar las GRACIAS a mi amigo Ángel, que sin duda ha hecho que estos días sean mucho mejores. Como decían en La bola de cristal: sólo no puedes, con amigos sí.

     Igual ya no estás a tiempo de pasar unos días en "Las Grullas" en esta temporada pero ¿qué te impide empezar a planificar las vacaciones de 2022?

Eladio.


7 comentarios:

  1. Muchas gracias a ti Eladio, porque igualmente has convertido mi estancia en el camping en unos días divertidos y entrañables.

    Nada que añadir al artículo, a pesar de ser tu visión particular, es muy completo y bastante certero.

    Yo estuve en 2016 en pleno mes de agosto y se respiraba la misma tranquilidad que estos días de septiembre. Desde luego, lo que más vende el sitio es ese placer del descanso sin ruidos, además por supuesto de poder estar desnudos sin que a nadie le parezca extraño :-)

    Añadiría para los que se animen a pasar unos días allí, que para acampar es necesario tener el carnet de la INF (international Naturist Federation).

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    1. Gracias, Ángel, he destacado precisamente eso, la tranquilidad, porque creo que es una característica importante de este camping. Está bien que haya todo tipo de opciones para que los nudistas podamos elegir dónde pasar unos días haciendo lo que más nos gusta en función de nuestras preferencias.
      Un abrazo fuerte!!

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    1. Muchas gracias, me alegro que os guste. Un abrazo fuerte desde España!!

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  3. El plural de camping es campings. Cámpines es el plural de campin que es la adaptación gráfica de la voz inglesa camping.
    Solo un "auténtico zoquete" no sabe eso.

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    1. En castellano, según la RAE, se acepta para el singular tanto camping como campin, aunque se recomienda usar esta segunda opción. Para el plural, sin embargo, la única opción aceptada por la academia es cámpines, por lo tanto campings, aunque lo utilicemos, no es válido. Es tan sencillo como consultar el diccionario, sólo un "auténtico zoquete" ignora esto.
      Muchas gracias por tu comentario, siempre aprendemos. Un abrazo!!

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  4. Tiene buena pinta, y me queda cerca. Pero eso de que pidan un carnet no me gusta nada, sinceramente.

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