lunes, 16 de noviembre de 2020

Costa Natura en un verano de “nueva normalidad”


Este agosto de 2.020 o verano Covid, no tenía muy claro a donde quería escaparme del salón de mi casa, en el que llevaba desde marzo. El requisito primordial era que me sintiera a gusto y segura y  tenía claro que no iba a andar como otros años unos días aquí y otros allá, pasaría una temporada en un solo lugar. Después de barajar mis opciones decidí poner el foco en la urbanización Costa Natura en Estepona, Málaga. 


Los comentarios que había escuchado en repetidas ocasiones de esta urbanización nudista eran que mayoritariamente los huéspedes y propietarios son extranjeros, que los españoles eran una minoría y que estaba muy enfocada al turismo no nacional. Un tema que la verdad no me importaba, cuando voy a Vera en el mes de mayo, también estoy en franca minoría, así que este no era un contra para decidirme por este destino. Un pro importante, es que aquí no tienen el requisito de no alquilar a personas solas, como ocurre en algún camping nudista… para el “single” viajero los alojamientos son caros y muchas veces difícil de encontrarlos en espacios nudistas (lo digo en inglés, que me suena mejor que en castellano, soltero)


Después de consultar con Alfonso, él y su familia llevan más de 20 años yendo asiduamente, por lo que su opinión era importante para mí. Puedo  resumir nuestra  conversación con su frase  “Te puedo hablar mucho y bueno, y muy poco malo. Para mí es un paraíso”.  Así que no lo pensé más y reserve.




La reserva lo hice de la forma más sencilla que es a través de recepción, pero no la mejor ni la más económica. Una vez allí he descubierto que si se puede, es mejor reservar directamente con algún propietario o contacto, como por ejemplo los estudios que tienen Abdon y Elena, que por cierto los vi y están reformados, limpios, completos de lo necesario y muy acogedores. Una de la ventaja que podría tener reservar a través de recepción es la limpieza y el cambio de sabanas y toallas semanales… pero la verdad es que la limpieza brillaba por su ausencia, así como que el apartamento estuviera despejado de trastos de sus propietarios, precisamente en este verano que por seguridad sanitaria debería ser minimalista, ¡no inspiraba ninguna seguridad!




Podría describir la urbanización de casitas blancas, que son apartamentos cada uno con su terraza, unos jardines magníficamente cuidados, la piscina de cloración salina, o que en el jardín hay tumbonas a disposición de los huéspedes, que hay sauna y jacuzzi de libre acceso, que tiene un restaurante y un kiosco en el que se puede pedir tanto desde dentro de la urbanización como desde la playa, que está a pie de playa con salida directa….., pero todo esto lo podéis leer en la web de Costa Natura.  Yo prefiero contaros el ambiente que se respira, ya que esa información es más difícil encontrar en una web.




Como dice el titulo de esta entrada, este año ha sido singular, no estaba muy lleno, se veían muchos apartamentos cerrados, la gran mayoría éramos españoles y extranjeros sólo unos pocos valientes que se habían atrevido a venir en contra de las recomendaciones de sus gobiernos. 




¿Qué me he encontrado? Principalmente FAMILIAS, parejas, parejas con hijos y algunas  con nietos. Ya sin hablar con ellos, se percibe una camaradería de muchos años, y esto se confirma cuando entablas conversación y te cuentan que llevan veraneando allí desde hace 30 años, que fueron de novios o recién casados o con sus otras parejas, que sus hijos se han criado allí en la naturalidad de convivir desnudos, no sólo en la familia nominal sino con muchas otras familias, que esos hijos cuando entran en la adolescencia no quieren desnudarse, pero no tienen ningún inconveniente en seguir veraneando en Costa Natura, sabiendo que sus padres, los amigos de sus padres e incluso algunos de sus propios amigos, están desnudos, ya que para ellos es lo natural, aunque por la edad no se sientan cómodos enseñando su propio cuerpo. Te cuentan miles de historias de tiempos diferentes, no vamos a decir que fueron mejores ni peores… de fiestas, de naturalidad… pero no se habla de desnudos, de morbo o de sexo (eso queda para la intimidad de cada uno). En definitiva el ambiente es relajado y natural, como lo es el nudismo.




Yo soy nudista los 365 días del año, desnuda siempre que la temperatura y las circunstancias lo permiten, pero he de reconocer que no es lo mismo vivirlo en tu casa de la ciudad, donde al final tienes precaución al salir a la terraza o pasar por una ventana, para no molestar y ofender a los vecinos, que hacerlo en una urbanización donde todo el mundo (o casi todo) lo viven como tú... te levantas, abres ventanas, puertas y sales sin ropa, desayunas en tu terraza, barres, tiendes, cocinas,  friegas, tiras la basura… todo sin ropa, de una forma natural y muy liberadora…  me acordaba de esta imagen que habréis visto muchas veces en redes sociales y que dice “Yo quiero vivir donde mis vecinos son nudistas como yo”. Por no hablar de lo cómodo y relajante que es coger únicamente la toalla y/o el pareo para ir a la playa, a la piscina o a tomar una cerveza, el lujo de no tener que estar todo el día quitándote y poniéndote ropa…




A la playa se sale directamente desde la urbanización, en los meses de verano hay una persona para evitar que se cuelen curiosos, mirones y aprovechados a usar las instalaciones. Sorprendentemente tienen que pararles los pies a muchos...




La playa no es muy grande y la zona respetada por los nudistas va desde el principio de la urbanización hasta un arroyo, 1 kilometro escaso. Justo pasando el arroyo es donde está el socorrista y esta año también el personal para informar de las medidas Covid. Es curioso que si tienes la osadía (y lo digo con ironía) de acercarte sin ropa a preguntar algo, enseguida te recriminan que no puedes pasar sin ropa que hay niños... eso sí, si la gente pasa con ropa el arroyo en el otro sentido, incluidos sus niños, nadie les advierte que sus hijos pueden ver desnudos... Otra curiosidad es que los socorristas sólo vigilan la zona textil, sólo van a la nudista si les avisan de algún ahogamiento o picadura.... pero lo que más me sorprendió, es que los nudistas respetan estos límites para no pasar y te advierten desde donde a donde se puede pasear... pienso que tanto respeto nos hace que creemos nosotros mismos los limites.




Siguiendo con la playa, que como decía no es ni muy larga ni muy ancha, tiene cantitos rodados en la orilla, pero no son demasiado incómodos para andar descalzos. Hay que tener precaución ya que la zona más próxima a la salida desde la urbanización,  hay rocas dentro del agua, así que ¡atentos al entrar en el agua! Como en toda esa costa están las famosas corrientes marinas, que hace que unos días el agua este congelada, otros tonificante y algunos templada.




No está muy concurrida, ni siquiera los fines de semana, hay espacio entre sombrilla y sombrilla, sin necesidad de parcelar. En la zona nudista, el nudismo es prácticamente del 99%, alguna pareja mixta, él nudista y ella en topless y sólo un par de días vi algún grupo de bañadores.




El ambiente es como en la urbanización, de gente que se conoce hace años y no solo los residentes en Costa Natura, también los asiduos a esta playa, esteponeros o de otros municipios cercanos. El tema de mirones y confundidos.... lo normal en playas nudistas, pero nada molesto ni exagerado, lo anecdótico a lo que por desgracia estamos acostumbrados y aunque ellos no lo crean se les ve venir de lejos… así que con no colocarte cerca ¡solucionado!




Para muchos esto puede ser un gueto nudista, pero lo cierto es que es un lugar en el que vivir, sí hay gente que vive allí todo el año, como Paco el masajista, que es una persona entrañable, o disfrutar de tú merecido descanso vacacional rodeado de personas afines a nosotros lo que genera mucho bienestar y garantiza tranquilidad.




Todo lo que os he contado, es lo vivido en un verano diferente y posiblemente si alguna vez retomamos la normalidad a la que estábamos acostumbrados, los extranjeros volverán a sus segundas residencias y serán mayoría, la playa estará algo más abarrotada, en la piscina será imposible usar una tumbona…. Lo que no creo que cambie es la libertad de vivir desnudos cada minuto del día, ni la tranquilidad, relax y silencio con el que se vive allí, por la noche no se escucha nada más que el ruido de las olas de fondo y algún bichejo.



Si necesitas un lugar para recargar las pilas como más nos gusta, sin duda, puedes poner Costa Natura en tu lista.


SNEM



 


4 comentarios:

  1. Muy Buen relato, descriptivo, claro y con un idioma entendible por cualquier mortal.
    Comparto muchas de tus ideas.
    Gracias por compartir tu experiencia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por este blog y por otros de temática nudista, generalmente los seguimos nudistas, pero muchas veces entra alguna persona que tiene curiosidad e interés en saber de qué va esto. Es bueno que sepan que en los resorts nudistas (campings, hoteles, urbanizaciones) hay personas que disfrutamos nuestras vacaciones como ellos, solo que sin ropa.

      Eliminar
  2. Me parece una recomendación muy a tener en cuenta..máximo.viniendo de una dama de reputado buen gusto y elegancia...gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo bueno de los nudistas es que el buen gusto y la elegancia la dejamos para cuando trabajamos o vamos de boda y en nuestra vida privada, somos todos iguales, no hay unos cuerpos desnudos más elegantes que otros.
      A la hora de disfrutar nuestras vacaciones cada uno tiene sus preferencias y ciertamente recomiendo este lugar si alguna vez se tiene ocasión.

      Eliminar