martes, 20 de febrero de 2018

Mi yo nudista


Voy a presentarme y quiero contaros un poco sobre mí y como ha sido mi evolución en el nudismo.
Para empezar nací desnudo, como todos claro, pero nada más nacer, nos abrigan y nos empiezan a poner ropa. Nuestra vida en sus primeros años está dirigida por nuestros padres y nuestra familia. Poco a poco pasan los años y empezamos a tener nuestros propios gustos y opiniones. Recuerdo siendo niño cuando estábamos en la playa y dentro del agua nos quitábamos el bañador y la sensación tan agradable que tenía sintiendo el mar en mi culo blanco o en el inicio de mi pubertad, lo que me gustaba quitarme los pantalones del pijama en la cama cuando tenía calor. Y me sentía tan a gusto. Este quizás fue el inicio de mi yo nudista.
Después, ya adolescente, aprovechaba cuando estaba sólo en casa para estar desnudo. Era una sensación rara pero muy placentera. Caminar desnudo por toda la casa, comer desnudo o estudiar y ver la tele desnudo, pero siempre vigilante para que no te pillaran así si alguien de tu familia venía cuando no lo esperabas.
Una vez aquí, la casa se queda pequeña y empiezas a buscar información sobre playas nudistas, que es lo primero que pensamos como sitios para desnudarnos. En esa época no existían ni ordenadores ni internet, así que había que buscarse la vida para encontrar información. Soy de Málaga y en aquellos tiempos, hablamos de principios de los años 80, surgió la noticia del complejo naturista Costa Natura, y ese era el único lugar que conocía donde te podías desnudar en la playa, así que, cuando ya tienes carnet de conducir, te coges el coche y te pegas 90 km de carretera nacional (porque en aquellos tiempos tampoco había autovías) para pasar una hora escasa desnudo en la playa. Y cuando llegas sigues teniendo un pellizco a la hora de desnudarte.
Y llega el siguiente paso, estás cansado de ir siempre solo y te apetecería ir con alguien. Tanteas a amigos, pero tras ligeras insinuaciones ves que nadie comparte tus gustos y no te atreves a decirlo tú. En mi caso, una vez que tuve novia, se lo dije y ella… ¡me acompañó!. Al principio con el miedo lógico, luego más tranquila.
Y sigues queriendo estar más tiempo desnudo y decides ir a algún sitio donde puedes estar desnudo todo el día. Mi primera vez fue en el ya desaparecido camping Almanzora, en Vera, que estaba junto al hotel Vera Playa Club. Y una vez que lo pruebas, esa “droga dura” te atrapa y no puedes “desintoxicarte”. Después de esa experiencia vinieron otras, primero en El Portús y luego en las urbanizaciones de Vera, centro neurálgico del nudismo en ese tiempo. Y allí empezamos a ir en familia y a llevar a mis hijos también.
El siguiente paso es… el nudismo social. En mi caso y gracias a que ya existía internet, entré en un foro, hoy también desaparecido. Era mi primera ciberexperiencia social y encima nudista. Al principio cortado, pero luego empiezas a hablar, a relacionarte con otra gente que ves que… piensan y se sienten como tú!! Esto me ayudó mucho a seguir avanzando en mi desarrollo nudista. Empezaron las quedadas con gente del foro, conoces más gente y ves que ya no eres un “bicho raro” y te sientes comodísimo estando desnudo con otros a los que también les gusta estar desnudos. A raíz de eso empiezan a desarrollarse los lazos de amistad y, poco a poco, esa amistad se hace más fuerte y a pesar de ser de diferentes ciudades de España, empezamos a quedar y a pasar fines de semanas nudistas, hablamos sobre nudismo, lo que nos gustaría, que podríamos hacer, donde nos gustaría ir… y mayoritariamente estamos de acuerdo que nos gustaría vivir, si la climatología lo permite, desnudos.
El siguiente paso es… hacer cosas que nunca hubiéramos pensado hacer si estuviéramos solos. Empezamos a hacer senderismo nudista, conducimos desnudos después de ir a la playa y, dentro de lo posible, vivimos desnudos muchas horas de nuestro día a día.
Por esto hoy yo tengo que decir que SOY nudista y no que “practico” nudismo, porque me siento nudista siempre y a todas horas, aunque tenga que ir vestido. Y me gusta decir nudista, no naturista, pues identificándome con muchas de las ideas naturistas, lo que realmente me gusta es… estar desnudo. 

Nakedu

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