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jueves, 16 de noviembre de 2023

La suerte del nudista el textil la desea

Lanzarote con La Graciosa al fondo.

Hoy sólo con el título de esta entrada estaría todo dicho. Como mucho podría preguntar: ¿estáis de acuerdo, queridos lectores? Y abrir un debate que, intuyo, tendría poco recorrido entre nudistas. Pero me apetece escribir y darnos un buen homenaje que al lector interesado le deje buen sabor de boca. No engaño a nadie, el título lo dice todo. Pido disculpas, eso sí, si alguien se ofende por haber reformulado un refrán profundamente machista para hacer un juego que a mí me venía bien.

Asociación Amigos de la playa nudista de Cantarriján.

Porque este es el tema que hoy traigo al blog: ¿no pensáis que las personas nudistas somos intensa, enérgica y decididamente afortunadas, suertudas, venturosas y como diría un buen amigo nudista, morrudas? Yo sí lo creo, no me oculto, siento que tengo mucha suerte porque he descubierto un camino de felicidad que es la hostia de sencillo y, aunque parezca lo contrario, no está al alcance de todo el mundo: quitarme la ropa.

Vale, vale, ya sé lo que estáis pensando, que sí está al alcance de todo el mundo. Eso lo pensamos la mayoría de nudistas, que es bien fácil, basta con desnudarse o directamente, con no vestirse. Pero ¡ay! amigos, bien sabemos que hay una gran mayoría social incapaz de hacerlo por pudor, complejos, absurdas normas sociales y un etcétera muy gordo que pasa por imposiciones morales, estéticas, religiosas, entre otras milongas.

Lanzarote. Charco del Palo.

Y en medio de todo esto yo me considero afortunado, suertudo y morrudo porque soy capaz de disfrutar de mi cuerpo al natural, sin artificios, sólo o en compañía, en mi casa, en la playa, en el río o en el monte, con amigos, con conocidos, rodeado de árboles y piedras o de personas desconocidas, qué más da, soy libre y soy feliz.

¿No es esto suficiente motivo para considerarse rabiosamente dichoso? Yo pienso que sí.

Porque a veces es necesario parar un instante y recrearse en lo más genuino del nudismo, en su sencillez que al mismo tiempo es su grandeza, en la cándida esencia del acto de despojarse de telas, ataduras y prisiones.

Amigos con suerte.

Quienes consideramos que el activismo es importante y por supuesto yo lo considero, vivimos con el riesgo de caer en el descontento continuo, el desconsuelo, la desconfianza, el hartazgo, incluso el cabreo. Nos enfadamos por la invasión textil, por las normativas restrictivas, por el retroceso social del nudismo y el avance de la mojigatería más rancia y pacata, por las propuestas erróneas de las asociaciones o federaciones que no nos representan, en fin, por tantas cosas. Y nos enzarzamos en peleas entre defensores de la misma causa que a veces no nos llevan a ningún buen puerto, aunque afortunadamente otras muchas veces sí.

Pues hoy quiero alejarme de todo eso y proponer otra estrategia que también es, desde mi punto de vista, activismo. Quizá un activismo extremadamente inocente o infantil pero, de verdad, ¿no creéis que si los textiles descubrieran la inmensa felicidad que provoca el nudismo, se convertirían? Habrá que hacerles ver que, aunque no lo sepan, envidian nuestra buena suerte. Nudistas conversos, tendremos que llamarlos. 

Más amigos con suerte, en Extremadura. Foto de @ajspimentel

¿Se os ocurre una suerte mayor que estar con amigos en la playa sin la preocupación de estar con el bañador mojado y el culo frío? ¿Una mejor dicha que irte a la ducha con la casa llena de amigos y no tener que llevarte la ropa que te vas a poner después porque ¡ay, carajo! que no me tengo que poner ropa después? ¿Una fortuna más inmensa que disfrutar del aire, el sol o el agua en cada parte de tu cuerpo? Chico, de verdad, es que los textiles no lo saben, pero envidian nuestra suerte, rabian, no lo pueden soportar y se van a convertir, ya puedo oír cómo susurran extremadamente reventados: ¡vaya potra, yo me convierto!

¡Bienvenidos al nudismo, gente con suerte!

En fin, que a quienes fielmente leéis este blog y a quienes podáis encontrarlo por casualidad, sé que no os tengo que convencer, pero me viene al recuerdo la gran Lola Flores y sí os voy a pedir una cosa. ¿Recordáis cuando Lola tenía deuda con Hacienda y decía "si una peseta diera cada español, quizá saldría de la deuda"? ¿Lo recordáis? Pues del mismo modo que hizo ella, yo os pido a cada nudista que llevéis vuestra buena suerte al menos a un textil, sólo con un textil que logremos convencer cada uno, haremos crecer una bola de nieve imparable y cambiaremos el mundo. Otros lo llamarían estafa piramidal, yo lo llamo LA BOLA DE LA BUENA SUERTE. Dejadme ser feliz pensando que es posible. ¿Os animáis?


Eladio
 

lunes, 6 de noviembre de 2023

Naturismo para mujeres, en Harmattan

En septiembre de 2022, un simposio organizado en Orleans sobre el tema "Las mujeres y sus cuerpos" incluyó una charla sobre naturismo para mujeres. Presentado por Dominike Lemoine, su contenido completo acaba de ser publicado en un libro publicado por L'Harmattan.



"En cada etapa de mi vida, la desnudez me ha permitido domar mi cuerpo a medida que se transforma: embarazo y lactancia. También pude transmitir a mis hijos la dicha de vivir desnuda" declaró Dominike Lemoine* en Orleans en septiembre de 2022, en el Coloquio Les femmes et leur corps

Propuesto por el colectivo Mix-Cité, organizado durante dos días, multiplicó las intervenciones y los temas a menudo conmovedores. Programada para 20 minutos, la charla titulada "Mujeres y naturismo" duró el doble, frente a un público atento y generalmente receptivo. La revista Naturisme se hizo eco de ello en su edición de octubre de 2022 (N°77).



A finales de 2023, el texto completo de todas las intervenciones de esta conferencia, incluida la intervención de Dominike Lemoine, fue publicado por L'Harmattan, gracias a la pluma de Carole Laforêt, como fue el caso en octubre de 2022 para la edición 2021 de esta conferencia.


*Desde mayo de 2023, Dominike Lemoine es administradora nacional de la Federación Francesa de Naturismo (FFN), a cargo de los eventos deportivos internacionales.


Fuente original de la noticia: aquí.


miércoles, 16 de agosto de 2023

Vera, el paraíso del nudismo urbano

Playazo de Vera

Este blog tiene un recorrido de casi seis años y sería injusto no dedicar una entrada a Vera, ese lugar de Almería que es referencia no sólo para el nudismo patrio sino también para el nudismo a nivel internacional. Y más teniendo en cuenta que voy a Vera con mi pareja cada verano desde el año 2010, con la excepción del fatídico 2020, no es necesario explicar el motivo. Tantos años repitiendo, será por algo.


A nosotros nos gusta mucho Vera y entiendo que a cada persona, pareja, familia o grupo de amigos que disfrutan de este lugar les llamará la atención por razones diversas, pero hay una, fundamental, que creo que nos une a todos: aquí puedes practicar todo el nudismo que quieras, en el apartamento/hotel, en la calle, en la playa. Prácticamente puedes pasarte todas las vacaciones desnudo, con la excepción de aquellas compras que quieras hacer (supermercado, farmacia...), porque salvo algunas necesidades concretas, puedes incluso estar desnudo en el chiringuito de la playa.


Reconozco que echo de menos poder comprar o ir a comer/cenar a cualquier restaurante de la zona sin necesidad de vestirme, pero esto es una utopía que ni siquiera en Vera es posible, qué os voy a contar. En cualquier caso, si tu opción es como la nuestra, que vamos a un apartamento en una urbanización nudista y las comidas las hacemos en casa, puedes hacer una compra grande el primer día y te aseguro que vas a estar desnudo todas las vacaciones.

Para quien no conozca el sitio y no haya estado en lugares así, entiendo que hay que dar una breve explicación. Vera tiene una playa urbana muy extensa, no es completamente nudista, pero hay una zona bastante grande que sí lo es. Será muy raro que te encuentres bañadores en toda esta zona, salvo ya sabes, los típicos textiles paseantes de la orilla, esa especie que nunca está en extinción.

Piscina de una de las urbanizaciones.

Lo que hace especial a Vera es que existen unas cuantas urbanizaciones nudistas. Las urbanizaciones son privadas y una vez que pasas la puerta ya solo convives con el resto de personas que allí se alojan, bien porque es su lugar de residencia habitual, bien porque veranean en su piso/apartamento, bien porque lo alquilan por semanas o meses en vacaciones. Las urbanizaciones te ofrecen algunos servicios, siendo la piscina un elemento presente en todas ellas, único espacio donde el nudismo es obligatorio, no así en el resto de la urbanización donde puedes ir como prefieras.

Pienso que el hecho de que haya unas cuantas urbanizaciones nudistas en la zona, que además suelen indicar en carteles que el alojamiento únicamente se realiza a inquilinos nudistas, hace que Vera tenga garantizado en gran medida el nudismo en sus calles y en su playa. Además está el hotel, donde yo nunca he estado alojado, pero que también me parece una buena opción por los comentarios que me han hecho quienes sí lo han utilizado.

Carteles habituales en las urbanizaciones

Encuentro una ventaja muy importante en Vera respecto a otros destinos nudistas y es que la invasión textil no ha hecho estragos aquí. Si quieres garantías de nudismo, aquí lo tienes sin ninguna duda, las urbanizaciones nudistas tienen mucho que ver en el arraigo del nudismo en este lugar. Y así tienes claro que no te vas a encontrar sorpresas desagradables, como nos ocurrió este verano en la playa de los muertos, donde no había absolutamente nadie desnudo, salvo nosotros.

Por otro lado, hay algo que siempre me ha llamado la atención. Cuando hablas de Vera con otros nudistas, es habitual que en algún momento se cuele la frase mítica "Vera ya no es lo que era". Nunca he logrado saber qué era Vera hace años que hoy en día ya no es, quizá no he sabido hacer las preguntas adecuadas. Porque esta frase te la dicen otros nudistas y supongo que algo tenía que haber que ya no hay, o algo hay ahora que molesta y antes no había, pero no logro saber qué es. La cuestión es que se lleva mucho tiempo diciendo, quizá demasiado. Yo voy desde hace trece años y desconozco cómo era antes pero siempre he encontrado lo que busco: nudismo y tranquilidad. Mi teoría es que quizá Vera no ha cambiado tanto y son quienes dicen esa frase los que han cambiado y Vera ya no les aporta lo que ellos buscan. No es mi caso.


Cierto es que no todo es maravilloso en Vera, que tiene algunas carencias o cuestiones que podrían mejorar, pero siempre desde mi gusto personal, porque después de años sigo pensando que es un paraíso nudista. Vayamos a ello, que en este blog hablamos siempre desde un punto de vista personal y subjetivo, por lo que no es necesario ocultar nada. 

El nudismo es urbano, la playa es urbana, de ahí el título de esta entrada. Si buscas la típica playa virgen o cala paradisíaca donde estar alejado de la civilización y en contacto pleno con la naturaleza, olvídate, este no es tu sitio. Personalmente las playas urbanas no me gustan mucho y la de Vera no es especialmente bonita ni está especialmente limpia ni el agua es cristalina, pero a ver, los nudistas también merecemos disfrutar de alguna playa a la que podamos ir sin pegarnos una larga caminata a pleno sol de agosto, cargados con sombrilla, sillas, nevera y toda la parafernalia.

Y ahí está la otra pega que le pongo a Vera, que he visto playas más limpias donde el baño es mucho más agradable. A cambio, la playa es accesible y muy cómoda, además de amplia y con capacidad para mucha gente.

Carteles informativos

En conclusión, si me lees y no has estado nunca en Vera, te animo a ir alguna vez, yo creo que es algo que no debe faltar en el currículum de ningún nudista, al menos para poder decidir si es o no tu sitio, salvo que tengas muy claro que no es para nada tu estilo de hacer nudismo. Yo sigo yendo porque me gusta, disfruto de su luminosidad, me aporta tranquilidad y lo asocio a momentos y vivencias felices. ¿Has ido? ¿Me cuentas qué tal tu experiencia?

martes, 8 de agosto de 2023

Topless: consejos para que estos temores no te impidan practicarlo

El temor a sentirse observadas o una baja autoestima son dos razones por las que muchas mujeres no se atreven a hacer topless, que se practica ahora menos que hace treinta años. La influencia de las redes sociales tiene buena parte de la culpa.



En realidad, no son los pechos. El escándalo viene de esos dos círculos de piel morena que se sitúan en el centro. Las areolas son la puerta de entrada a los pezones y el más mínimo resquicio basta para que la mirada asome. Mostrar los senos (femeninos, claro) es noticia. Googlear la palabra “topless” es googlear una lista infinita de apellidos de celebrities (mujeres, claro). La mirada asomada y el clic sobre el enlace. 

¿Por qué el desnudo femenino de cintura para arriba causa todavía tanto revuelo? Dos cifras interesantes: 19% y 43%. La primera son las mujeres francesas que dijeron “sí” a la pregunta “¿haces topless?” en una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística de Francia (IFOP) en 2020. La segunda corresponde a la misma respuesta, pero con un matiz a tener en cuenta: la cuestión se lanzó en los años ochenta.



“La discusión en torno al topless femenino continúa viva debido a que aborda numerosas dimensiones delicadas y complejas de nuestra sociedad, tales como la sexualidad, el feminismo y las costumbres socioculturales”, apunta Ana Morales, psicóloga especializada en aceptación corporal. La experta recuerda que “tradicionalmente, el cuerpo femenino ha sido objeto de miradas, sexualizado en exceso y sujeto a control. La noción de que una mujer pueda optar por exponer su cuerpo como ella prefiera todavía reta estos paradigmas anticuados. Algunas personas sostienen que es una cuestión de decoro, mientras que otras lo consideran un gesto de liberación y una proclamación de los derechos femeninos. Este debate subraya la lucha persistente por la igualdad de género y la libertad personal”.

Miren Larrazabal, psicóloga clínica y sexóloga, lamenta los tabúes del cuerpo que persisten a día de hoy. “Creemos que es un tema que está pasado de moda y, sin embargo, en los noventa se hacía muchísimo más topless que ahora”, indica. En este punto, alude a un elemento clave que hace treinta y cuarenta años no existía y que influye sobremanera en cómo la sociedad interpreta el desnudo: las redes sociales. “En ellas, hay una censura hacia los pezones femeninos tremenda”, destaca la experta, quien añade que el poder de estas plataformas, unido a los prejuicios y a la falta de educación sexual, es lo que provoca que sean numerosas las mujeres que no se atrevan con el topless, aun queriendo hacerlo. 


El temor a sentirse observadas:

Sentirse observadas y juzgadas es uno de los principales temores a los que se enfrentan las mujeres en estas situaciones. “El topless atrae muchas miradas, tanto de hombres como de mujeres en un plano distinto. La de los hombres por el tabú que sigue en nuestra sociedad de los pechos femeninos y la de las mujeres, desgraciadamente, por esa mirada crítica”, subraya Larrazabal, también presidenta de la Sociedad Internacional de Especialistas en Sexología (Sisex).  

Asimismo, la experta hace referencia a la idea de que “hay niños pequeños que, por sus padres, no pueden ver unos pechos de mujer en la playa, pero ¿qué se está mostrando que esté prohibido para un niño?, se pregunta, y añade: “No hablamos de sexo, sino de mostrar una parte del cuerpo femenino”. 

El temor a sentirse observada puede tener un impacto significativo en cómo una mujer se siente consigo misma y cómo se comporta en el mundo. Esto lleva a la ansiedad, la inseguridad y a una baja autoestima. Puede hacer que se sienta excesivamente preocupada por sí misma y tener un comportamiento defensivo, limitando su libertad para expresarse y disfrutar plenamente de su vida”, expresa Morales. Por todo ello, continúa, el topless puede ser para la mujer “una experiencia incómoda o estresante”. 



En el párrafo anterior se ha dejado leer una palabra clave: autoestima, muchas veces únicamente sustentada por una parte del cuerpo. Al respecto, Larrazabal manifiesta que “la autoestima es la aceptación incondicional de la valía que tienes como ser único y no depende de que seas guapa. Hay que fomentarla sobre tu valor humano, no físico”. En este sentido, los cánones de belleza establecidos afectan a la manera en que las mujeres perciben y valoran sus propios cuerpos. “Cabe destacar que estos estándares cambian con el tiempo, lo cual puede generar incertidumbre. Por ejemplo, en la década de 1990, las modelos exitosas solían ser excesivamente delgadas y sin curvas, mientras que en la actualidad se ensalzan los cuerpos delgados pero tonificados, con una figura en forma de reloj de arena”, declara Morales.

Según la psicóloga, “estos ideales, que a menudo resultan inalcanzables y restrictivos, pueden conducir a que las mujeres se sientan insatisfechas con su apariencia”. Al final, esta falta de confianza influye en la predisposición de las personas para hacer topless.  


Consejos para hacer topless:

Morales aporta una serie de recomendaciones para aquellas mujeres que quieran hacer topless, pero no se atrevan por vergüenza o diversos temores:

  • Cultivar el amor propio. Una buena práctica puede ser tener un diario de gratitud en el que se anoten aspectos que se aprecien de una misma o del propio cuerpo, no solo físicos, sino también de las funciones que realiza, como caminar, bailar o abrazar. Este ejercicio ayuda a reforzar la idea de que el valor de una persona va más allá de su apariencia física.
     
  • Practicar la autocompasión. Es normal tener días complicados y sentirse insegura. Un consejo es imaginar que una amiga está indecisa acerca de hacer topless y qué palabras de aliento y comprensión se le puede decir para trasladarlas hacia una misma.
     
  • Buscar apoyo. Hablar con amigos o familiares sobre estas preocupaciones o miedo puede ser reconfortante.
     
  • Exposición gradual. No es necesario hacer topless en un entorno público inmediatamente. Podría realizarse, primero, en la privacidad del hogar. Más tarde, se puede intentar en un entorno más privado al aire libre, como un viaje de campamento con amigos cercanos. Por último, si la mujer está lista, estaría bien probar en una playa o piscina pública. 
     
  • Enfocarse en las sensaciones. En lugar de preocuparse por cómo se ve, la mujer debe intentar concentrarse en cómo se siente. De esta manera, una recomendación es prestar atención a la sensación del sol o del viento en la piel, la liberación de no llevar un sujetador ajustado y disfrutar de la sensación de libertad. 


Por último, Larrazabal lanza un mensaje a la sociedad en general: "Hay que tener un gran respeto hacia el cuerpo de otros al igual que hacia el de uno mismo. Hay gente que cree que las cosas las tiene que entender para aceptarlas. Si hay personas que quieren hacer topless, no hace falta entenderlo, sino respetarlo".


Enlace a la noticia original, por Alicia Cruz Acal: AQUÍ

martes, 16 de mayo de 2023

Psicología del nudismo: indefensión aprendida versus ultra defensa.


    Quienes leen este blog desde hace años saben que me gusta meterme en jardines y analizar hasta retorcer la psicología del nudismo. Quizá mis teorías no tengan ninguna utilidad práctica y a pocos interesen pero qué le voy a hacer si yo nací lejos del Mediterráneo.

    Hoy quiero hablar de dos tipos de nudistas en relación a cómo nos comportamos (o posicionamos) en nuestra práctica habitual de la desnudez social. Y para ello voy a utilizar la archiconocida teoría de la indefensión aprendida.

    Esta teoría nos explica por qué nos bloqueamos o cuál es la causa de que no seamos capaces de defendernos ante un determinado acontecimiento. La causa es muy sencilla, nuestro comportamiento es resultado del aprendizaje social a lo largo de la vida y ante un hecho concreto no sabemos reaccionar porque en el pasado no nos hemos podido defender ante un hecho similar.  Y no sólo uno, posiblemente es algo que nos ha ocurrido en numerosas ocasiones en nuestro recorrido vital. Conclusión: el recuerdo, aunque inconsciente, nos bloquea y nos impide actuar de otra manera.

    Es muy conocida la fábula del elefante encadenado, que viene a ilustrar la teoría de la indefensión aprendida. Un niño se pregunta por qué tras su actuación el elefante del circo, tan grande, tan fuerte, tan poderoso, no se libera de la pequeña estaca a la que lo amarran hasta la siguiente actuación, tan solo unido por una débil cadena. Un día, su maestro le da la explicación: el elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca como esa desde que era un bebé; en aquel momento lo intentó con todas sus fuerzas y no puedo escapar, desde entonces cree que es imposible liberarse y ni siquiera lo intenta.


    Lo que ocurre tras algunas experiencias negativas en las que no supimos reaccionar o no logramos nuestro objetivo es que interiorizamos que no podemos hacer nada, que no está en nuestras manos llevar a cabo ningún tipo de cambio, convertimos la derrota en esencia de nuestra propia personalidad aunque sea de manera inconsciente.

    ¿A dónde quiero llegar con esto? Ya, ya voy al meollo, es que era importante exponer la teoría por si hay algún despistado que no la conoce. Pongámonos en situación. Se acerca el verano y estamos deseando ir a nuestra playa nudista favorita. Después de un duro año de trabajo y situaciones familiares estresantes por fin te pillas una semana de vacaciones y preparas la maleta con mucho ilusión y  muy poca ropa. Y nada más llegar, quince de julio, sábado, cuarenta grados a la sombra, te plantas en la playa de los muertos en el cabo de gata, previo pago del ticket del parking y la endiablada bajada por un camino solo apto para cabras aventureras como tú. 

    Y la sorpresa es mayúscula cuando la ves llena de bañadores último modelo Gucci. Y te preguntas: ¿dónde leches se han metido los nudistas que llenaban este idílico paraíso en los años noventa?


    Tras cabrearte porque recientemente has leído en algún clickbait que la industria de la moda es una de las más contaminantes del planeta, tienes dos opciones: te vas al final de la playa donde ves arrinconados a dos nudistas contados (uno y dos) para sentirte más protegido en tu desnudo o no haces nada y te dejas puesto el bañador sudado por la raja del culo que te va a tener la zona genital fría y húmeda todo el día. Indefensión aprendida.

    ¿Por qué ocurre esto? Porque no te ves capaz de enfrentarte a tanta gente, porque el "miedo escénico" te paraliza, porque no eres apto para gestionar las multitudes, porque la posibilidad de ser el centro de atención te genera sudores fríos. Y aunque tú no lo sepas en este momento, la culpa de todo la tiene Doña Gabi, que cuando tenías siete años y estabas en 2º de E.G.B. te sacó al encerado delante de todos tus compañeros a que explicases la polinización de las abejas y tú entendiste la reproducción de las ovejas. Vaya liada y vaya bochorno. Maldita y mil veces maldita Doña Gabi porque por su ocurrencia tú ahora no te puedes desnudar y disfrutar de tus felices y merecidas vacaciones en libertad.

    Respiremos. Dejemos tranquila a Doña Gabi, esté donde esté. Porque a pesar de todas las Doñas Gabis del mundo, existe una tercera opción. ¿No sabes cuál es? Pues para esto estoy yo aquí, para contártela: te pones en mitad de toda esa colorida muchedumbre y no esperas ni dos segundos para bajarte las bragas, allí donde más visible eres desde cualquier punto de la playa. Qué gustazo para tus tarzanetes  que necesitaban, como agua de mayo, respirar y saltar de pelo en pelo como si fueran lianas de la selva amazónica.

    Y pasas un día morrocotudo, paseando por la orilla, tomando el sol, nadando, riendo a carcajadas y disfrutando del táper de sandía fresquita que te has llevado en tu nevera azul. No has sido consciente de las miradas o los comentarios a tu alrededor.  Y si has sido consciente, has disfrutado como marrano  en un charco de cada mirada y de cada reproche, incluso del desprecio con el que ese  honrado padre de familia numerosa  te ha gritado que si no te pones el bañador va a llamar a la policía.  Qué gozada de día, cómo lo has disfrutado. 


    Y de pronto, no sabes por qué, te acuerdas del día en que Doña Gabi te sacó al encerado delante de todos tus compañeros, tenías siete años y estabas en 2º de E.G.B., para hablar de la polinización de las abejas y tú entendiste la reproducción de las ovejas. Cómo se rieron (contigo) tus compañeros, qué bien se lo pasaron, te convertiste en leyenda en el cole y esa anécdota aún se cuenta en el grupo de facebook de antiguos alumnos de los salesianos promoción del 82. Te convirtieron en un grande ¡gracias Doña Gabi, allá donde estés!

    Porque el mismo hecho que a otro le generó una paralizante indefensión aprendida, tú lo has podido vivir de manera diferente y te ha generado una reacción al otro extremo: la actitud de ultra defensa. Creo que con la anécdota y la demostrada inteligencia del lector queda claro por qué cuento esto pero por si hay algún despistado, lo desarrollo un poco más.

    Imaginemos una línea continua, en un extremo de la misma estaría la indefensión aprendida y en el otro la actitud de ultra defensa que por supuesto, también es aprendida, nadie nace tan guerrero. Ambos extremos son eso, extremos. En la realidad seguro que la mayor parte de las veces nos vamos a encontrar con actitudes intermedias, pero las que más nos van a llamar la atención son las que se acercan a los extremos.


    Y esto que expongo sin más, como algo anecdótico por si te identificas con lo que cuento, tiene más importancia de lo que parece, porque en función de cómo seamos capaces de actuar, seremos más o menos eficaces en la defensa de nuestros espacios y de la misma práctica del nudismo. No quiero condicionar al lector con mi opinión, prefiero que esta exposición sirva para que cada cual saque sus propias conclusiones, pero sí me apetece dar algunas pistas para la reflexión.

    ¿Comprendemos o criticamos a quien no se desnuda en una playa cuando está invadida de textiles? ¿intentamos ir más allá del hecho, entender sus motivaciones, su posible incapacidad para hacerlo? ¿exigimos que la gente vaya con la bandera y el activismo de manera continua? ¿nos parece que perjudican a la causa nudista y son responsables del retroceso del nudismo? Y... ¿qué pensamos de quien no tiene ningún reparo en desnudarse en cualquier lugar? ¿qué nos hace sentir quien decide desnudarse en cualquier sitio? ¿qué creemos que aporta a la causa nudista el hecho de que alguien se desnude precisamente en lugares donde el desnudo va a generar rechazo o controversia? ¿cómo nos posicionamos ante un señor que se pasea desnudo junto a la catedral de una gran ciudad?


    Personalmente creo que no está de más que nos revisemos de vez en cuando, que reflexionemos sobre nuestra propia actitud y sobre todo, que analicemos la manera en que juzgamos a los demás, porque quizá somos demasiado exigentes y respetamos poco las capacidades individuales. 

    Y tú... ¿de qué extremo de la línea estás más cerca, de la indefensión aprendida o de la ultra defensa?


Eladio.

domingo, 19 de febrero de 2023

La poética del cinco... ¡estamos de aniversario!


Nudistas creando vida.
      

Hoy vamos a comenzar este artículo contando un cuento, visto recientemente en redes sociales y que según lo recuerdo dice más o menos así:

Había una vez un granjero que tenía dos cubos metálicos. Usaba esos cubos para llevar agua a su casa todos los días desde un pozo lejano, el más próximo a su vivienda. Uno de los cubos tenía una grieta, si bien pequeña, que goteaba agua de manera lenta y continua. El otro, sin embargo, estaba en perfectas condiciones y no derramaba ni una sola gota. Me atrevería a decir, incluso, que era mucho más bonito, sin defectos, perfecto. El tiempo pasó y el cubo agrietado se entristeció muchísimo por todo el agua que perdía por el camino, así que decidió hablar con el granjero. Sí, en los cuentos los cubos pueden hablar. 

Al enterarse de que estaba triste, el granjero le pidió al cubo que lo acompañara a dar un paseo y que aprovechase ese ojo en forma de grieta para observar el sendero que siempre tomaban desde el pozo hasta su casa. El granjero le hizo ver toda la maravillosa vida que había brotado a su alrededor, en forma de bellas plantas y majestuosas flores. Le explicó que eran él y su pequeño defecto los responsables de toda esa belleza. Si no hubiera derramado agua, muy poco a poco, todos los días, las plantas y flores no habrían crecido. Y el cubo se dio cuenta de que era capaz de crear cosas maravillosas a su alrededor, incluso sin ser consciente de ello.


Celebrando la jardinería al desnudo.

       Hoy es 19 de febrero y en este blog celebramos nuestro aniversario con un número perfecto, el número cinco, que no sólo tiene una divertida rima, sino que está presente en todo cuanto nos rodea y se ha llegado a considerar un número mágico. Cinco años desde que aparecimos en la red de manera tímida cuando los blogs no vivían su mejor momento. Cinco años desde que nos presentamos, os contamos quiénes éramos, de dónde venía nuestra pasión por el nudismo y qué pretendíamos hacer con este espacio. Nunca pensamos que seríamos capaces de mantenernos tanto tiempo y jamás sospechamos que con nuestras grietas fuéramos capaces de generar algo mínimamente atractivo o trascendente.

Fotografía de AAPNC.

      Porque efectivamente, los tres que escribimos en este blog no nos parecemos al cubo perfecto de la historia con la que empezamos este escrito, sino más bien al otro, al que a pesar de sus esfuerzos se va derramando por el camino, va perdiendo parte de su energía, parte de su fuerza, pero que finalmente se da cuenta de que es capaz de mantenerse en el tiempo creando vida. Que con nuestros fallos y aciertos y muy poco a poco, hemos creado una base, un poco de conciencia, hemos movilizado, hemos impulsado reflexiones y también algunas acciones. Y nuestra presencia ha crecido y se ha mantenido en el tiempo, siendo lugar de referencia para algunos nudistas, para otros espacios naturistas y también para algunas asociaciones del sector. Esto nos hace especial ilusión.

      ¿Y cómo sabemos esto? Pues muy sencillo, porque también tenemos enemigos y ellos son quienes nos lo han hecho ver de manera más nítida. De un tiempo a esta parte nos hemos dado cuenta de que sólo teniendo críticas y detractores (hoy en día llamados haters) te puedes considerar un influencer. Vaaaaaaaaaaaaale, esa etiqueta nos queda muy grande porque de momento Desnudízate no nos da de comer, pero al menos dejen que hoy vivamos con la ilusión de ser algo más que la hoja parroquial que nuestros fieles amigos siguen a pies juntillas desde  hace cinco años.

Fotografía cedida por DxN

Los influencers nudistas Naked Wanderings

La gran boda nudista celebrada este año en Cantarriján.

      En fin, bromas aparte y como viene siendo tradición, vamos a hacer un pequeño repaso a este año de blog. Como sabéis, cada mes publicamos un artículo propio y compartimos alguna noticia que consideramos interesante aunque no estemos mostrado adhesión absoluto a su contenido, cosa que a veces nos trae algún que otro dolor de cabeza.

      Entre los artículos propios, comenzamos haciendo una entrevista a los Naked Wanderings (ellos sí que son influencers nudistas), hicimos lo mismo con la nueva asociación "Nudistas del Sur", hemos compartido el nudismo en frases que tuvo segunda parte, una crónica de la gran boda nudista y  colectiva organizada por al AAPNC y celebrada en la Playa Nudista de Cantarriján, en La Herradura, nos hemos convertido en reporteros para hablaros de lugares donde experimentar el nudismo como Lanzarote o las calas nudistas del Burguillo (Ávila), os hemos hablado del intenso verano nudista, hemos expuesto el "Proyecto al desnudo" de José Molina y Daniel Chaves, y os hemos hablado de la juventud y de la senectud, para que no digáis que no tenemos amplitud de miras.

Seguimos disfrutando el nudismo principalmente en playas y al aire libre.

Fotografía extraída del Proyecto Al Desnudo.

Fotografía en Lanzarote, otro paraíso donde practicar el nudismo.

      Entre las noticias, hemos compartido diferentes experiencias fotográficas, exposiciones al desnudo, arte, la desnudez con los hijos, el ataque a las fallas nudistas en Valencia, el naturismo y la religión, anécdotas históricas como la de Alfonso XIII y su desnudo en las Hurdes o del Siglo de Oro, el Día Mundial de la cocina al desnudo, noticias sobre salud y bienestar, la censura en redes y otros  temas clásicos como el nudismo en invierno

Defendemos la diversidad de cuerpos, las diversas sensibilidades, ninguna obscenidad.

¡Tantas  actividades que hacer al desnudo!

De nuevo hemos vuelto a superar el número de visitas al blog, que han sido más de 165.000 en el año, 22.000 más que el año anterior, continuando con la difusión de las mismas en nuestras redes sociales, InstagramFacebookTwitter y Telegram, en los que también seguimos aumentando el número de seguidores de muchos países.

Número total de visitas


Distribución de visitas por países

     Tras este repaso y los datos compartidos, nos quedaría preguntarnos cuál es el futuro de este blog, pero no sólo eso, también cuál es el futuro del nudismo (algo que hacemos de manera constante y compartimos en este espacio) y la relación que necesariamente hay o debe haber entre el nudismo e internet. Tenemos a nuestro alcance una herramienta muy poderosa para difundir nuestra forma de vida y nuestra intención es seguir aprovechándola. 

    Quizá no seamos perfectos, quizá haya mejores formas de hacerlo, quizá haya quien sea un cubo perfecto como el del cuento y logre dar un mayor impulso al nudismo, pero a nosotros nos gustan nuestras grietas, estamos acostumbrados a ellas y creemos, humildemente, que con ellas estamos creando vida. Así que sólo nos queda decir: ¡larga vida al espíritu desnudizador!


Nakedu, Quique y Eladio.


lunes, 6 de febrero de 2023

Desnudos de barrio para celebrar la diversidad de los cuerpos

    Compartimos con nuestros lectores una una interesante iniciativa surgida en el barrio de Lavapiés, en Madrid, en la que vecinos del barrio se desnudan ante una fotógrafa para mostrarse y mostrar al resto la naturalidad y diversidad de los cuerpos. Ojalá muchas iniciativas así que fomenten la aceptación de los cuerpos no normativos y la naturalidad del desnudo humano. El artículo proviene del www.eldiario.es y está escrito por Antonio Pérez en colaboración con "Somos Lavapiés".


Que levante la mano quien se lleve bien con su cuerpo, quien se atreva a mirarlo libre de prejuicios, despojado del peso de la comparativa con aquellos otros cuerpos que la sociedad señala como perfectos; quien no lo juzgue, quien lo celebre. Cuerpos de Barrio es una recién inaugurada exposición fotográfica en Lavapiés que invita a plantearnos la relación que cada uno de nosotros tenemos con nuestro cuerpo -y con el de los demás- a través de una serie de desnudos artísticos de gente real y que, del mismo modo, invita a rebelarnos contra el tipo de belleza imperante, que no es más que una construcción social excluyente.

Cuerpos de Barrio es también un spin-off del espectáculo teatral Curvy, que lleva tres temporadas denunciando y riéndose de una “dictadura de la imagen” de la que es difícil escapar. Parte del mismo proyecto, en esta muestra de 58 instantáneas la carne la ponen 14 vecinos anónimos, el arte lo aporta la fotógrafa Laura Ortega y la idea surge del Teatro del Barrio y de la monologuista Eva Cabezas, creadora de Curvy.

“Más que un teatro somos un proyecto cultural en el que arropamos la programación de espectáculos con actividades”, cuentan desde Teatro del Barrio. “En septiembre estábamos programando Curvy, veníamos de acoger otra obra de temática similar, Lo único que verdaderamente quise toda la vida es ser delgada, de Esther F. Carrodeaguas, y se nos ocurrió que también podríamos abordar el tema de que cualquier cuerpo puede evocar poesía y puede ser bonito, la síntesis de ambos espectáculos, a través de una exposición fotográfica. Hablando con Eva decidimos que a cada espectador que viniera a ver su obra le animaríamos a que participara como modelo de la futura exposición. Después, contactamos con Laura y es así como pusimos en marcha el proyecto a tres bandas”.

Por su parte, la creadora de Curvy asegura estar encantada de ver cómo “una comedia, no exenta de crítica y de queja, ha derivado en una exposición”.

Con Curvy Eva Cabezas lleva desde 2018 preguntándose por qué las mujeres, y ahora cada vez más los hombres, deben soportar el peso de la estética. “¿Por qué se cuestiona constantemente nuestro físico? ¿Acumulamos modas, maquillaje, somos presas de todo tipo de marketing porque creemos que no somos bonitos? Podemos ser más o menos bellos, pero somos válidos”, asegura la cómica, quien no dudó en ser la primera persona en posar para Ortega y convertirse así en uno más de los cuerpos reales de la exposición.

Imágenes de la exposición "Cuerpos de barrio"

Las sesiones

“Hacer convivir la experiencia teatral con la artística me pareció estupendo y es la propuesta que, como fotógrafa y habitual colaboradora suya, me llegó desde el Teatro del Barrio. Con su entrada, los espectadores de Curvy pudieron pactar una cita conmigo y con mi cámara”, recuerda Laura Ortega, quien hace dos meses y durante un par de semanas convirtió su propia casa de la calle Amparo en el estudio donde se tomaron las fotografías que hoy expone.

“Las sesiones las hacíamos por la mañana, con luz solar y venían a durar dos horas. Comenzaban con una charla en mi salón, luego los modelos se desnudaban y seguíamos hablando, pasábamos a las fotos, parábamos y les enseñaba las imágenes y decidían si querían continuar o lo dejábamos ahí”, cuenta sobre su modus operandi.

“Quería que estuvieran relajados y que se sintieran muy libres -se movían por la habitación-. Cada persona entregaba lo que quería y yo he tratado de mostrarlas tal cual. Son desnudos muy honestos, sin artificios ni poses y en los que la elección del lugar creo que ha sido muy importante para el resultado final, un intercambio de intimidades en el que ellos me mostraban sus cuerpos y yo les abría mi casa”.


La fotógrafa Laura Ortega. Por Sergio Parra.

“Algunas fotografías de la muestra, en las que se ven los cuerpos en la ventana, las tomé desde el rellano de mi edificio porque hay veces que nos mostramos más a los vecinos que a nosotros mismos y porque hablan de lo que sucede ahora en la exposición, que hay terceros que miran. En cada imagen se juntan tres miradas distintas: las del propio modelo que ve su cuerpo trasladado a una fotografía y se enfrenta a él como nunca antes lo había hecho, la mía como fotógrafa y la del espectador”.

“Ver tu cuerpo en una fotografía, y antes haber pensado cómo se iba a ver, no es fácil, empiezas a ponerle pegas, pero lo que vivimos en las sesiones fue muy bonito y creo que todo el mundo quedó muy contento con una experiencia que a mí no me importaría repetir. Vino gente sola y otra acompañada. Algunos modelos se tomaron como un reto personal lo de posar desnudos. Siempre habían pasado rápido ante la imagen de sus cuerpos y ahora tocaba detenerse en ellos, mirarlos y dejar que otro los mire. Hubo gente más juguetona, que buscaba disfrutar de una experiencia distinta, y también gente con mucho pudor”.

Lucía, vecina de Lavapiés, es una de las personas que decidió recoger el guante lanzado por Teatro del Barrio y dejarse fotografiar por Laura. Sobre la experiencia vivida afirma: “Las fotografías me han mostrado partes de mi cuerpo que no había visto, como detalles de mi espalda y, en general, han hecho que me vea bella, sin postureos, con deficiencias y lorzas, siendo muy consciente del paso del tiempo, pero bella. Vengo de familia de modelos y he sido siempre muy consciente de lo que es la dictadura del cuerpo; yo he tenido complejo de mucho pecho y, sobre todo, mucho pudor a la hora de mostrarme desnuda y más ante gente que conozco. Fui a ver Curvy con mi hija y al terminar la obra, muy divertida, las dos tuvimos claro que queríamos participar de la propuesta de esta muestra. Me sentí muy libre y segura con Laura, que me iba diciendo en todo momento lo que iba haciendo con la cámara en la sesión de fotos. Para mí ha sido una gran experiencia. También para mi hija, Valentina”.

Por su parte, la misma Eva Cabezas dice que se tomó el desnudarse ante una cámara “como un juego” en el que vivir “una nueva experiencia” que califica de “impactante”. “Te ves sin ropa desde fuera, en un contexto real como el de una casa, sin pose, donde se cambia el foco y es algo a lo que no estamos acostumbrados. Las imágenes no están retocadas, todo es natural. El resultado me reconfirma que hay belleza más allá de lo que vemos y juzgamos”.


Imágenes de la muestra.

La exposición

Bajando las escaleras del espacio principal de un recién llegado a Lavapiés como el Café Dieli, que ahora ocupa la esquina en la que hasta hace bien poco estuvo la Cervecería Marbella (Mesón de Paredes, 16), encontramos la exposición Cuerpos de barrio en una pequeña sala.

Se trata de 58 imágenes seleccionadas de las 1450 que llegó a tomar Laura Ortega a sus modelos voluntarios, siendo esta la primera vez que la artista -responsable, entre otras cosas, de las fotografías de los espectáculos del Teatro del Barrio- se ha enfrentado a hacer retratos desnudos.

Además de fotógrafa, Laura es directora de teatro y si su mirada está condicionada por lo teatral, sucede lo mismo con la forma de estructurar la muestra: hay una zona tendedero (“nuestra ropa interior también nos desnuda mucho, es una parte de intimidad expuesta”), otra en la que “el cuerpo es alegría (”cuerpo alegre, que se mira y se divierte“) y en una esquina se ha generado un ”cuerpo colectivo“ a partir de muchos cuerpos.


Exposición "Cuerpos de barrio"

Una especie de catálogo en formato fanzine para hojear sin miedo, porque estamos invitados a asomarnos a las intimidades que encierra, completa una exposición que, como hemos apuntado anteriormente, cuestiona la relación que tenemos con algo tan próximo como nuestro cuerpo, genera y normaliza modelos alternativos de belleza y propone mirar y mirarnos distinto.

La muestra, que se ha materializado gracias al trabajo desinteresado de todas las partes implicadas en la misma, se puede visitar hasta el 27 de enero.

La obra Curvy, volverá el próximo miércoles 18 de enero, en función única, al Teatro del Barrio. “La comedia es una herramienta y un lenguaje muy potente, pedagógico y transformador”, advierte Eva Cabezas.

Fuente: https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/desnudos-barrio-celebrar-diversidad-cuerpos_1_9829752.html