martes, 16 de junio de 2020

¿Es delito el nudismo?


Se acerca el buen tiempo y, después de un largo invierno, agravado con los meses de confinamiento por el coronavirus, afloran nuestras ganas de salir a la naturaleza y desnudarnos. 

En conversaciones con nuestros amigos que comparten esta forma de vida tan natural, surgen las dudas y comentarios de dónde podremos ir este verano, si podremos ir a los lugares habituales de playa o montaña donde nos desnudábamos o si, debido a las circunstancias,  podríamos desnudarnos en otros lugares y dónde nos gustaría poder hacerlo. Y aquí empiezan las dudas y los temores, pues no tenemos la certeza total de dónde poder hacerlo sin tener ningún tipo de problemas. 



No tengo mucho conocimiento del mundo del derecho ni de la interpretación de la legislación vigente actualmente, pero según lo que he leído veo que una cosa es la legalidad de poder estar desnudos y otra es la realidad que se vive si te desnudas en un sitio donde el nudismo no es habitual y las reacciones y consecuencias que esto pueden conllevar. Y no solo si decides desnudarte en algún lugar más concurrido o urbano, sino también si lo haces en un lugar aislado en la naturaleza, como puede ser un río con poco tránsito, como ya comentamos en nuestro artículo "Nudismo a punta de escopeta" 



Estas reacciones, creo que extrapolables casi universalmente, las podemos observar también en este video de una experiencia denominada "Urbanudismo" que fue llevada a cabo en Argentina por Paula Brindisi y cómo terminó la misma...


Voy a intentar exponer, según he leído, lo que yo interpreto que legalmente estaría permitido, aunque como ya he comentado anteriormente, lo legal puede estar reñido con lo real, y esto plantea dudas incluso en los agentes de la autoridad, como ya comentamos en otro artículo publicado anteriormente en el blog, algo que es poco entendible que suceda en quien debe de velar por la aplicación de la ley.

Para aportar algo de luz a este tema reproducimos el siguiente artículo publicado el 10 de Junio de 2015, pero que creo que aún lo podemos considerar vigente.
Recientemente se ha conocido la resolución del Tribunal Superior de Cataluña que viene avala la Ordenanza Municipal del Ayuntamiento de Barcelona. Ordenanza que impone la prohibición de ir desnudo o semidesnudo por la ciudad, esto último a excepción de la playa, paseo marítimo o calles colindantes.
Se trata de una Ordenanza Municipal con consecuencias exclusivamente de carácter administrativo -es decir- pecuniario sin consecuencias penales, conceptos que, en ocasiones, tienden a confundirse.
Al análisis del vigente Código Penal –se modifica el próximo Julio- podemos asegurar que el nudismo no es delito, y que no hay, por ello, una sanción penal al que anduviere desnudo. No obstante, este artículo quedaría vacío, si no se advierte a los lectores, que el nudismo, aun a pesar de no ser delito, si puede llevar aparejada una sanción económica por infracción de una Ordenanza Municipal, como mencionábamos ocurre en la Ciudad de Barcelona. Infracciones que han venido a sancionarse con multas de 500 euros, en algunas localidades la sanción puede llegar a los 3.000 euros.
A pesar de haber quedado derogado con la reforma del Código Penal de 1988, es frecuente escuchar referencias a la posible comisión de un delito de “Escándalo público”, que, como tal, no existe y suele confundirse con los artículos 185 y 186 del Código Penal, en relación a provocación sexual.
Es constante la tendencia a despenalizar las conductas que tienen un reproche difícilmente encajable con la libertad, mientras que se perpetua una actitud vigilante, para aquellas personas que exceden de su derecho de libertad, añadiendo a la desnudez, no solo la cuestión objetiva y tangible, sino un factor subjetivo de provocación sexual, con especial énfasis en los receptores o espectadores de esas provocaciones (menores) todo ello viene regulado y castigado en el artículo 185 del Código Penal.
Artículo 185
El que ejecutare o hiciere ejecutar a otra persona actos de exhibición obscena ante menores de edad o incapaces, será castigado con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de 12 a 24 meses.
Es por tanto el nudismo una actividad lícita, si bien, puede estar limitada por determinadas Ordenanzas Municipales que restringen la desnudez pública.
Salvando determinadas excepciones, estas “limitaciones” son palpables y frecuentes en las zonas de playa desatinadas al recreo, donde, es cierto, que pueden producirse confrontación entre los que defienden el derecho a ir desnudo, y los que entienden que no es correcto hacerlo en público.
Actualmente existen varios contenciosos a este respecto elevados por organizaciones Nudistas / naturistas, frente a lo que se considera un exceso de la injerencia pública -administrativa en la vida y libertad individual.

Iván OLALDE IGLESIAS
ABOGADO

Según este texto y contestando a la pregunta que plantea el título de este artículo, podemos tener claro que el nudismo no es delito, no pudiendo haber por ello una sanción penal, sin embargo, puede estar restringido por otras leyes u ordenanzas.

No debemos olvidar que, cuando escribo esto, aún está en vigor la conocida Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como “Ley Mordaza”, cuyo artículo 37.5 dispone que se castiga con infracción leve “la realización o incitación a la realización de actos que atenten contra la libertad e indemnidad sexual, o ejecutar actos de exhibición obscena, cuando no constituya infracción penal” (delito). La sanción administrativa tipificada en estos casos va desde los 100€ hasta los 600€.

Además, también está la Ley Reguladora de Bases del Régimen Local, que en los artículos 139 "Para la adecuada ordenación de las relaciones de convivencia de interés local y del uso de sus servicios, equipamientos, infraestructuras, instalaciones y espacios públicos, los entes locales podrán, en defecto de normativa sectorial específica, establecer los tipos de las infracciones e imponer sanciones por el incumplimiento de deberes, prohibiciones o limitaciones contenidos en las correspondientes ordenanzas, de acuerdo con los criterios establecidos en los artículos siguientes" y 140 (Clasificación de las infracciones), dota a los ayuntamientos de tipificación de las infracciones y de la capacidad de sancionar en determinadas materias.

En definitiva, creo entender que el desnudarte en ningún caso puede ser considerado delito ni tiene consecuencias penales, pero sí puede conllevar consecuencias administrativas y económicas si lo haces en algún lugar donde exista una ordenanza que lo prohíba.











Por tanto, excepto en los lugares donde exista una ordenanza expresa contra el nudismo, legalmente estaríamos respaldados para poder desnudarnos donde más nos apeteciera, sin embargo, la experiencia nos demuestra que a pesar de ello esto no es ni cierto ni posible y es algo utópico, irreal y ficticio, ya que generalmente, nuestra simple desnudez en un lugar donde estemos rodeados de otras personas, hará que haya algunos que la interpreten de una manera muy diferente a la que nosotros vivimos con tanta naturalidad, considerándola como exhibicionismo o provocación sexual y, si se sienten muy ofendidos, con sus actitudes e incluso amenazas hacia nosotros, lo menos que nos conllevará será pasar un mal rato, pudiendo incluso denunciarnos a la autoridad competente, y ésta, bien por desconocimiento o por una interpretación ambigua, errónea o partidista de la ley, puede intentar buscar una fórmula jurídica para denunciarnos y/o multarnos.

Nakedu

Imágenes:

Algunas de las fotos de esta publicación provienen de Google. Si encuentras una tuya y no quieres que esté en nuestro blog, avísanos y la eliminaremos.

sábado, 6 de junio de 2020

El arte de cocinar sin ropa

A pesar de las quemaduras ocasionales, los nudistas dicen que su relación con la comida -en el hogar o en los restaurantes- es mejor y más saludable cuando van desvestidos.




Karyn McMullen está harta de que le pregunten cómo hace para cocinar tocino cuando está desvestida.

Es una de esas bromas que la gente no puede evitar hacer sobre los nudistas, y para McMullen, que ha cocinado desnuda durante más de dos décadas, una muestra de lo incomprendido que es el nudismo. Muchas personas solo piensan en los riesgos - salpicaduras de aceite, pequeñas quemaduras- y no en los beneficios.

“Adoptar el estilo de vida del nudismo me ha permitido experimentar mis sentimientos”, comentó una mañana en que no llevaba nada puesto más que una resplandeciente manicura, mientras salteaba pimientos morrones en la cocina de su casa en el centro vacacional nudista para familias de Lake Como en Lutz, a unos 30 kilómetros al norte de Tampa, donde vive con su esposo, Jayson McMullen.

“Pero si quieres saber la verdad”, añadió con un suspiro de resignación, “compro tocino precocido y lo pongo en el microondas sobre una toalla de papel”.


Según un estudio de 2011, el último disponible, realizado por la empresa de servicios de mercadotecnia Ypartnership y Harrison Group, los McMullen son dos de los más de diez millones de estadounidenses que se identifican como nudistas o naturistas. Algunos historiadores afirman que el movimiento naturista moderno en Occidente surgió en Europa en el siglo XVIII como forma de promover la salud mediante la exposición del cuerpo al aire limpio y a la luz del sol; otras personas remontan sus orígenes al siglo XIX en Alemania, como una forma de rechazo a la industrialización al vivir de un modo más sencillo y más cercano a la naturaleza.

Surgieron balnearios, grupos y playas nudistas, y cuando los alemanes migraron a Estados Unidos en el siglo XX, algunos trajeron la filosofía naturista. Ahora, los nudistas viven en todo el país, aunque, lógicamente, muchos se concentran en sitios de clima cálido. Erich Schuttauf, director ejecutivo de la Asociación Estadounidense para el Esparcimiento Nudista (AANR, por su sigla en inglés), comentó que los miembros de la comunidad suelen ser personas mayores, con mejor preparación y más adineradas. En 2017, este grupo calculó que la industria del turismo nudista en Florida, que en ese entonces contaba con 34 balnearios nudistas, cada año atraía a 2,2 millones de visitantes nudistas a ese estado.






Así que no fue raro que The Chicago Tribune recientemente publicara un artículo sobre la creciente popularidad de la escapadita sin ropa o “vacaciones al desnudo”. Ni que la revista Bon Appétit publicara “Nueve reglas para cenar desnudos: la etiqueta de los balnearios nudistas” (Consejo número siete: “¡Sube la mirada, amigo!”). Ni que la AANR publicara en el otoño tres recetas —pollo con arroz horneado, carne rostizada y lasaña de pollo— que consideraba seguras para que cocinaran sus integrantes.

Sin embargo, muchos nudistas rechazan la idea de que cocinar —o vacacionar o vivir en general— sea más difícil para ellos que para las personas que traen ropa. De hecho, cuando se trata de cocinar y cenar, muchos nudistas son tajantes: es mejor hacerlo desnudos. Se sienten menos inhibidos y más creativos.

“Es como un pintor cuando libera su mente de todo lo demás”, señaló Jack Clark, que pasa una parte de su vida en el balneario de Lake Como. “Pinta cualquier cosa”.

















El movimiento nudista se ha asociado históricamente a la comida: cuando surgió en Europa, tenía que ver en la misma medida con la dieta que con la ropa. Algunos nudistas evitaban comer platillos con mucha carne y adoptaban el vegetarianismo y la comida saludable.

En la actualidad, la comida sigue siendo parte integral de la experiencia en Lake Como. Este es el centro vacacional nudista con más tiempo en operación de manera continua en Florida y funciona como una especie de campamento de verano y de residencia para jubilados.

Algunos clubes y balnearios nudistas ofrecen un restaurante o alojamientos con cocina. Lake Como tiene ambas cosas, lo que garantiza que los huéspedes nunca tengan que ponerse ropa para cenar. Su restaurante, que ofrece todos los servicios, el Bare Burns Cafe, sirve arrachera y camarones, mientras que un bar llamado Butt Hutt, decorado con placas de automóviles y luz intensa, ofrece noches de karaoke y para aficionados destinado a personas desnudas.




No existen códigos de vestimenta (o de no vestimenta) en el restaurante ni en el bar, aparte de la regla de que, por razones de higiene, todos los huéspedes que estén desnudos deben llevar una toalla para sentarse. Una mañana de sábado de enero, un hombre miraba su teléfono mientras devoraba un plato de huevos fritos mientras otro que pasaba en un carrito de golf iba comiendo una dona glaseada. Otros hacían jardinería, jugaban voleibol, leían libros, paseaban perros. Sucedía que estaban sin ropa.






Tanto los residentes como los invitados dijeron que la mayor parte de las personas en el complejo son blancas. (A nivel nacional, en Estados Unidos hay organizaciones como la Black Naturists Association que busca crear una comunidad para nudistas no blancos).

Algunas personas en Lake Como comentaron que estar desnudas les ha ayudado a cultivar una relación más positiva con la comida.

Karyn McMullen, una sobrecargo de 60 años, fue criada en Massapequa Park, Nueva York, y cuando tenía casi 40 años pesaba 140 kilogramos. “Iba a la playa con un traje de baño que parecía un globo gigantesco, y oía que la gente se reía y murmuraba”, comentó.

Una amiga le recomendó que fuera a una playa nudista en Nueva Jersey. “Tuve el valor de meterme a mi auto e ir para allá y, por primera vez, nadie se me quedaba viendo. Nadie me juzgaba. De inmediato supe que eso era para mí”.

Desde entonces, McMullen ha perdido 84 kilos, pero para ella eso es lo menos importante. Para sentirse bien sobre su apariencia, todo lo que tuvo que hacer fue quitarse la ropa, afirmó.

Hablaba de andar desnudo y cocinar como si fueran una y la misma cosa mientras preparaba carnitas en su olla de presión eléctrica. Su esposo, un jubilado de 63 años que se dedicaba a la plomería, rasgueaba su guitarra.





“Es muy creativo” dijo McMullen. “Es muy para que cada quien haga lo que desea. Puedes tomar lo que quieras y dejar el resto”.

Los McMullen viven aquí pero viajan con frecuencia y se quedan en otros sitios para nudistas cuando pueden. De sus paredes cuelgan fotografías grupales en cruceros al desnudo. McMullen tiene dos hijos adultos que la visitan de vez en cuando y se desnudan. Para cuando la ocasión lo requiere, como cuando deben hacer la compra, la pareja guarda ropa en un cuarto donde están los implementos de limpieza.




Del otro lado del balneario, otra pareja, Clark y Maryanne Rettig, se preparaba para recibir invitados a cenar, algo que quizás ellos no hubieran hecho cuando siempre usaban ropa.






“Yo era una persona muy tímida, nerviosa e introvertida”, comentó Clark, de 63 años. “Yo diría que aislado. No tenía muchos amigos. En el momento en que me desnudé, eso desapareció en dos segundos. Me cambió la vida”.

Hace cuatro años, Maryanne, de 62 años, recibió tratamiento para el cáncer de los ganglios linfáticos, lo cual limitó su movilidad del brazo derecho. Ese brazo se le hinchaba con frecuencia, así que tenía que usar ropa holgada. Un día, acompañó a unos familiares a una playa nudista. En cuanto se quitó la ropa, nada de eso volvió a ser un problema. Se sintió cómoda.

Ambos pasan su tiempo entre Orlando y su casa en Lake Como. Durante la semana, Clark trabaja como optometrista y Maryanne administra un grupo sin fines de lucro llamado Tampa Bay Free Beaches, el cual cabildea para que haya otras zonas de Florida disponibles para el esparcimiento de los nudistas.

“Me siento más libre y más creativo cuando cocino desnudo”, comentó Clark, de pie junto a la estufa mientras colocaba almejas en un caldo de ajo y hervía fideos cabello de ángel.





Transitaba con destreza por la cocina, casi rozando con su estómago una olla de agua caliente mientras colaba la pasta solo con guantes para hornear. “¡Estoy bien!”, insistía.

A eso de las 17:00, llegaron los invitados, cada uno de los cuales llevaba su propia toalla, aunque algunas sillas ya estaban cubiertas con toallas en caso de que alguien hubiera olvidado la suya.




En el Bare Buns Cafe, las reglas sanitarias gubernamentales requieren que el personal esté vestido, pero la mayor parte de los clientes cenan desnudos.

Los nudistas “son más amables y más comprensivos que la gente que no está desnuda”, comentó el gerente del restaurante, Stephan Krienes, de 78 años, que no es nudista. “No son cuadrados”. Señaló que en “más o menos diez minutos” se adaptó a estar junto a personas desnudas.





Tara Pickett, cocinera en Lake Como y en algunos otros balnearios nudistas de la zona, concordó con eso. “Andan paseándose como si trajeran ropa”, dijo Pickett, de 36 años. “Te acercas a alguien y ni siquiera te das cuenta de que está desnudo. Te hacen sentir que eres bien recibida”.

En lo que sí tiene problemas el restaurante es en contratar personal, añadió. “Parece que cuando se enteran de que las personas que viene aquí son nudistas, se asustan”, señaló. “Creen que aquí tienen que estar desnudos, pero no es así”.

Para los no iniciados, los residentes se apresuran a explicar sus formas y su lenguaje distintivo. Es “sin top” en lugar de topless. Comunidad pero nunca colonia. A los no nudistas se les conoce como “textiles”.

Ser nudista suscita preguntas: ¿es lo mismo que ser swinger? ¿Es exhibicionista? ¿Depredador sexual? (No, no y no.) ¿Qué pasa si hace frío afuera?

“La filosofía es: sin ropa cuando sea posible, con ropa cuando sea práctico”, dijo Karyn McMullen.

A pesar de todo su entusiasmo por comer, cocinar puede plantear algunos desafíos. Karyn McMullen ha aprendido a dar un gran paso atrás al sacar la comida del horno, para evitar que una rejilla caliente le haga daño. Su esposo se abstiene de freír y usa un delantal cuando lo hace. Al asar a la parrilla, se mantiene a una buena distancia de la llama.

Nancy Rehling, de 70 años, quien es propietaria retirada de un restaurante y vive en Lake Como, dice que cuando cocina usa una playera por si algo salpica. “Tengo cicatrices por todo el estómago y en la parte superior de los senos por cocinar”, comentó; es resultado de cocinar principalmente pescado frito, sopas y queso fundido, el cual “se pega en serio y no deja de quemar”.




Sin embargo, muchos cocineros señalaron que la seguridad y la higiene son imprescindibles siempre que se cocina. Los modales en la mesa no varían, independientemente de que se lleve ropa o no. Además, una persona nudista es tan capaz de preparar tocino, o cualquier otro alimento, como un cocinero con toda su vestimenta.

“No se trata del tocino”, señaló Karyn McMullen, “Se trata de la libertad”.





Fuente:  https://www.nytimes.com/es/2020/02/06/espanol/cocina-nudista.html

martes, 26 de mayo de 2020

Limpieza nudista


En artículos publicados anteriormente pusimos de manifiesto cómo el confinamiento ha ayudado al resurgir del nudismo en los británicos. Hoy compartimos este artículo donde, a raíz de la petición de un naturista de permanecer desnudo mientras limpiaban su casa, surgió la idea para crear una empresa de servicios orientada al público naturista.




Laura Smith tenía un pequeño negocio de limpieza «normal». Ella misma había trabajado como limpiadora durante muchos años. Un día, asegura, recibió una extraña petición de un cliente: le preguntó si le importaba que él estuviera desnudo mientras ella limpiaba su casa. El cliente le explicó que era naturista y que prefería no tener que vestirse durante las tres horas que la limpiadora estaría en su casa. Ella aceptó. La experiencia, explica, despertó su interés por el nudismo. Aquel día, a Laura Smith se le encendió una luz.

«No conocía ese mundo», explica Smith por teléfono a EL PAÍS. «Empecé a investigar y vi que era una comunidad amplia, internacional y muy interesante. ¿Por qué tenían que vestirse mientras les limpiaban la casa? Después pensé que sería interesante que la persona que limpia pudiera estar desnuda también».




Así, explica, nació Naturist Cleaners. La empresa de Smith, con sede en Londres, recluta desde su web a limpiadoras para trabajar por horas en casas privadas de Reino Unido vestidas solo con guantes y zapatillas. Los clientes -la agencia asegura que la mayoría son naturistas- pagan 65 libras (76 euros) la primera hora y 55 (65 euros) las siguientes, y deben respetar las reglas: no tocar y nada de fotos o vídeos. También se ofrecen limpiadoras vestidas, que aceptan que el cliente esté desnudo mientras trabajan, por menos de la mitad de ese precio.




Smith asegura que es un servicio para la comunidad nudista y que cuentan con determinadas protecciones para evitar malentendidos. «Dejamos claro a los clientes que no ofrecemos otras cosas», explica. «Existe un mercado de adultos para quien quiera otro tipo de oferta. A veces nos preguntan si ofrecemos algo más y sencillamente les decimos que no. Las limpiadoras no llevan lencería sexy, no hay elementos eróticos, y trabajan por la mañana para evitar que se entienda como algo festivo. El precio es bastante más alto que el de una limpiadora convencional, así tratamos de evitar que la gente lo pruebe por diversión. Queremos clientes que entiendan la idea del naturismo. Por si acaso, entrenamos a las limpiadoras para detectar peligros cuando llegan a la casa, antes de desnudarse».




Naturist Cleaners ofrece personal de limpieza desnudo para clientes nudistas.
Buscan «limpiadoras responsables y flexibles, sin importar la edad o la figura». También buscan hombres, asegura Smith, aunque en la web de la compañía todas las fotos son de mujeres y los textos están dirigidos a ellas. Para aplicar hay que rellenar un formulario -nombre, edad, talla, contacto y disponibilidad- y adjuntar una fotografía. «Recomendamos tomar una foto de buena calidad que pueda ser, como nosotros lo llamamos, tu tarjeta de visita. Por motivos de confidencialidad puedes no mostrar tu cara, pero debes estar o completamente desnuda o en biquini», se explica en la web.



«No buscamos solo bellezas y chicas jóvenes, no somos una agencia de modelos», asegura Smith. «Pero queremos que nuestros clientes están contentos. Nos piden detalles, suelen querer que sea más o menos de su misma edad, para entenderse mejor. Tenemos muchos naturistas que, para estar más cómodos, piden una limpiadora más gorda o más delgada, si ellos son gordos o delgados. Tratamos de que los perfiles encajen, para que cliente y limpiadora estén en la misma página. Muchos clientes quieren contratar con nosotros, además de para que les limpien su casa, para poder hablar sobre el naturismo con alguien».



Smith acepta que los servicios que ofrece su empresa, que apenas está arrancando, pueden despertar interés más allá de la comunidad naturista. «No nos importa prestar nuestros servicios a otras personas bajo ciertas condiciones: que respeten nuestras reglas», explica. «Pero si no perteneces a ese colectivo, quizá no tenga sentido contratar este servicio. Somos una empresa de limpieza, no hay nada sexual en esto. Hablamos de nudismo, de no contemplar el cuerpo humano como algo sexual».


sábado, 16 de mayo de 2020

El cuerpo, un territorio habitado.



En estos momentos en los que muchos estamos cumpliendo con el confinamiento en nuestras casas para poder combatir el Covid-19 no dejan de acudir a nuestra memoria aquellos días en que disfrutábamos de salir al aire libre, las playas, el campo y la montaña.

Esos días volverán y volveremos a estar en pleno contacto con la naturaleza, sintiendo en nuestra piel las caricias del sol y del aire y disfrutando de estar desnudos como nos gusta hacerlo, simplemente porque es nuestra manera de sentirnos a gusto y en armonía con el medio que nos rodea. Orgullosos de nuestros cuerpos y nuestras peculiaridades, conscientes de la diversidad y la belleza del cuerpo humano.

Mucha gente está aprovechando estos días para dejar volar su imaginación y hacer cosas positivas y creativas. Algunos escriben, otros pintan o se dedican a la fotografía artística entre las cuatro paredes de su casa. Y hay también quienes aprovechan su tiempo libre para dar forma a proyectos que vienen rondando en sus mentes desde hace tiempo como es el caso del artista onubense José Antonio Faraco.

Tuve la oportunidad de conocer a este artista el verano pasado en un evento organizado por la asociación nudista DxN en una playa de la costa de Huelva, allí ya tuvimos ocasión de hablar y que nos contase, a los que allí estuvimos, sus proyectos artísticos.

Faraco se atreve con la poesía, con la pintura, el dibujo y la escultura entre otras artes, incluida también la fotografía. En este marco aprovecha para denunciar la censura impuesta por distintos medios al desnudo.

El objetivo que persigue en sus últimos proyectos es el de Desexualizar y Naturalizar el desnudo. 





En la actualidad trabaja en el proyecto: El Cuerpo, un territorio habitado. Donde refleja a su vez el desnudo cotidiano exento de toda provocación y las censuras a las que nos vemos sometidos por los medios, redes sociales y gran parte de la sociedad. 

Según sus palabras este sería un resumen de lo que pretende:

“Este proyecto y sobre todo bajo la perspectiva de la diversidad de género, cuestiona, analiza y explora los principales cambios sociales que están aconteciendo sobre la imagen social del cuerpo, en la cultura contemporánea.
El interés de este proyecto está en reconocer el carácter complejo y profundo de las interconexiones que existen entre la vida social y el cuerpo y la socialización de la naturaleza humana. Nos preocupa e intriga los usos sociales del cuerpo como un objeto de consumo y signo a la vez, y el lenguaje del cuerpo. Así mismo la controversia social sobre el futuro de los cuerpos, al explorar el papel de la ciencia y la tecnología en las nuevas concepciones acerca del cuerpo, la vida y la muerte.
Este proyecto lo hemos dividido en varios puntos para explorar cada uno de ellos, dado el interés que suscita por separado.”





En sus numerosos trabajos ha defendido la igualdad entre géneros, denunciando más de una vez la discriminación absurda que en general se hace, por ejemplo, con el torso desnudo de hombres y mujeres.



“El cuerpo es la base de la experiencia humana al interactuar sensorialmente con el mundo.”

Sus planteamientos coinciden en gran parte con los que en Desnudízate venimos defendiendo desde el principio y exponiendo en algunos artículos. Separar el hecho de estar desnudos de la sexualidad. 
Todavía seguimos escuchando y leyendo comentarios equívocos. Se sigue pensando en estar desnudos y asociarlo al acto sexual. Y no quiere decir que los nudistas seamos asexuados ni que reneguemos de la sexualidad. Pero el estar desnudos es más que eso, dejemos de pensar solo desde el punto de vista morboso y veámoslo como lo que es, hacer tu vida sin ropa.



“¿Quién tiene miedo al cuerpo desnudo? Todos nacemos desnudos y nos reencontramos con nosotros mismos en la soledad de nuestra desnudez, y nos encontramos con los otros en la desnudez compartida. Nuestro cuerpo es nuestra patria y todos los trajes y disfraces que vestimos son intentos de escondernos, de no pasar frio, de no llamar la atención o tal vez de llamarla. Son ropajes transitorios, es el cuerpo lo que queda y lo único que realmente es nuestro, lo único que realmente podemos compartir, nuestra casa...”



 “…El arte es una herramienta más para reivindicarnos y reivindicar nuestro cuerpo, no le tengamos miedo. Ni al arte ni a la libertad…”

El cuerpo desnudo es bello por naturaleza, fuera de modas y tendencias. En el caso del cuerpo femenino, ha sido utilizado a lo largo de la historia con demasiada frecuencia como reclamo publicitario por una parte de la sociedad machista. El cuerpo masculino por el contrario solo ha sido admirado de forma artística en algunas etapas de nuestra historia.
Esperamos que artistas como el que en este artículo presentamos sigan trabajando en este tipo de reivindicaciones y que podamos seguir colaborando en la medida de lo posible, publicando y promocionando sus exposiciones.



Que Desnudízate sirva una vez más para normalizar el nudismo y dar a conocer este modo de vivir de mucha gente que no solo se desnuda en playas y riberas sino que hace del nudismo su modo de vida.

Quique

Nota: Todas las fotos pertenecen a obras del artista.



miércoles, 6 de mayo de 2020

Despertar nudista en cuarentena

En nuestra publicación anterior hacíamos referencia a un artículo que contemplaba los beneficios de estar desnudo. Hoy compartimos este artículo que pone de manifiesto como los británicos están aprovechando la situación de confinamiento para recurrir al nudismo y disfrutar de esos beneficios de estar desnudos.

Los británicos se están desnudando y recurriendo al naturismo para vencer el aburrimiento del encierro.

Pamela Fraser, una nudista, informó haber visto un gran aumento en sesiones nudistas en línea.

Más británicos se están desnudando en el bloqueo Crédito: Triangle News


British Naturism , una organización que promueve el naturismo en el Reino Unido, ha introducido clases virtuales de yoga gratuitas por primera vez durante la pandemia de coronavirus .

También ha habido bebedores desnudos disfrutando de su 'Pub nudista', y los fanáticos de la panadería están iniciando sesión en la 'Cocina desnuda'.

Han experimentado un aumento en el interés, con 40 nuevos miembros inscribiéndose en solo una semana.

El grupo, cuya membresía actualmente es de alrededor de 9,000, vio a 200 personas participar solo en una sesión de yoga desnuda.

El naturismo británico ha visto un aumento en las personas que se inscriben durante la pandemia de coronavirus
Crédito: Triangle News

Pamela, una joven de 28 años que organiza la Naked Kitchen, cocina al desnudo en Zoom cada  semana, ha sugerido que las sesiones se están volviendo cada vez más populares porque las personas se sienten menos conscientes de desnudarse en casa.

Ella dijo: “Solíamos tener un foro para que la gente hablara entre ellos y organizara algunos eventos".

“Pero, desafortunadamente, tuvimos que cancelar cerca de 40 eventos debido al bloqueo que dejó a las personas pensando que no volverían a verse hasta el año siguiente"


“Hemos tenido una afluencia de personas que se unen al naturismo británico y les estamos recordando que el naturismo realmente comienza en casa".

Los miembros participan en yoga desnudo Crédito: Triangle News



Se ha sugerido que las personas tienen más confianza para desnudarse en la comodidad de su hogar.

“Hay muchas personas que utilizan el hecho de que no tienen que levantarse por la mañana y arreglarse. 

“Creo que las personas están adoptando el hecho de que no tienen que sentirse o verse perfectas durante el cierre. Perfecto no es realista ".

En su clase de horneado todos los miércoles, Pamela ha preparado flapjacks y una tarta de queso con caramelo salado mientras está desnuda.

Ella explicó: “Mi madre es panadera, así que es algo que realmente disfruto.

Pamela Fraser, una nudista, ha estado enseñando a la gente virtualmente a hornear estando desnuda. Crédito: Triangle News

"Dejo que todos decidan qué quieren hornear, así que, por ejemplo, haremos un pastel Victoria la próxima semana".

"A veces hay personas que nunca he visto antes, pero sienten que es una comunidad a la que pueden acceder directamente".

Pamela agregó: “Tenemos un grupo más joven que se une todo el tiempo. El naturismo era muy conocido como una cosa de personas mayores, pero creo que se están involucrando más jóvenes".

“Creo que el bloqueo ha abierto otro mundo para que la gente se involucre".

La organización también alberga un 'Pub nudista'. Crédito: Triangle News

“Es agradable tener este estilo completamente diferente, y a menudo hacemos sesiones de grupo con cinco o seis personas diferentes".

“Así que en realidad estás teniendo conversaciones más íntimas con grupos más pequeños, en lugar de solo reunirte con ellos en eventos o caminatas".

“Algunas personas son naturistas en su propia casa, porque no siempre quieren dar ese paso extra, ya sea confianza en el cuerpo o ansiedad social".

“Pero tener la comodidad de estar en casa y aún poder comunicarse con los demás es probablemente una forma más fácil de ingresar".

La gente se ha estado involucrando en todo el mundo Crédito: Triangle News

"Todos sienten que la comunidad está más unida durante el bloqueo que nunca".

Tienen la esperanza de cubrir todas las bases con sus clases en línea, que también incluyen mañanas de café, té de la tarde y "fitness para los que no están en forma".

Pamela, que es de Preston en Lancashire, ha estimado que registra hasta ocho horas en el video chat de Zoom cada semana.

La organización ha abierto clases para personas de todo el mundo que forman parte de la Federación Naturista Internacional.


También hay mañanas de café y té de la tarde

Las reuniones se llevan a cabo a través de Zoom.


Un hombre, que vive en Nueva Zelanda, se une a la clase de repostería de Pamela y otro hace yoga desde San Francisco.

“Tenemos personas que son médicos y enfermeras que utilizan los servicios".

"También hay familias donde los niños son lo primero, por lo que entrarán a la sesión de yoga del domingo a las 8 p.m."

Hablando sobre cómo manejan la popularidad, ella dijo: “Tenemos tres personas de protección que se sientan durante las clases y si ven a personas que no participan en la actividad, son expulsados.

Hasta 200 personas participaron en una reciente clase de yoga nudista

Pero aparte de eso, siguen al maestro y luego tienen sesiones de descanso".

La organización ha estado activa desde 1964, y está dirigida por voluntarios y un pequeño personal remunerado.

Tradicionalmente ha ofrecido a los miembros, que pagan poco menos de £ 4, una revista trimestral sobre noticias naturistas, acceso a una comunidad en línea, blogs y eventos.


Fuente: https://www.thesun.co.uk/fabulous/11452765/bored-brits-are-stripping-off-and-turning-to-naked-yoga-nude-baking-and-boozing-in-a-virtual-naked-pub-during-lockdown/