viernes, 16 de noviembre de 2018

Sálvame del nudismo



"Sálvame" y los desnudos


   
       No, no me he vuelto loco, que no cunda el pánico.  Sigo siendo tan nudista como cualquiera de los lectores de este blog y mantengo la necesidad de estar desnudo el mayor tiempo posible. Podéis desactivar las alarmas y si ya estáis camino a mi casa para salvarme os recibo encantado, pero únicamente para daros un abrazo desnudos, porque de momento quiero seguir siendo el nudista de mi edificio.

     En el título de esta entrada he querido hacer un juego de palabras con el famoso programa de televisión. Vale, sé  que es arriesgado, espero que nadie se moleste por ello, pero aunque no veamos el programa, una búsqueda rápida en internet nos informa de que allí se desnudan más de lo que podamos imaginar. Por otra parte, la referencia viene a cuento ya que a veces convertimos algunas de nuestras charlas sobre nudismo en un auténtico Sálvame. Y no me parece mal, a todo el mundo nos gusta compartir anécdotas y debatir sobre cuestiones más o menos polémicas (este blog es testigo de lo que hablo) aunque a veces quizá vendría bien reflexionar y valorar las consecuencias de este tipo de conversaciones de barra de bar.

     Voy a poner ejemplos para que se me entienda mejor. No me refiero a cotilleos sobre las relaciones sentimentales de nadie, sobre si este se ha liado con aquel o si Fulanita le puso los cuernos a Menganito con Citanito y Perenganito en una noche de marcha y con testigos muy muy fiables. Hablo estrictamente de anécdotas o chascarrillos de nuestro mundo nudista, ese tipo de conversaciones que son muy habituales y que tenemos todos: que si en tal playa nudista un día vi a un exhibicionista, que si en tal otra había mucho mirón, que si a alguno he visto incluso haciéndose una paja o que me sentí muy violento y también mi familia cuando en mitad de un fantástico día de playa unos nudistas infiltrados se pusieron a hacer fotos a los niños de alrededor.

La fragua de Vulcano. Diego Velázquez.
 
   Avanzando en la argumentación que pretendo desarrollar en esta entrada, pienso que estas conversaciones las podemos tener con TRES TIPOS DE PERSONAS:

  • Con otros nudistas, igual de convencidos y practicantes que nosotros. 
  • Con personas que aún no han hecho nudismo pero que se podrían llegar a animar.
  • Y por último, con personas que en principio no tienen ningún interés en el nudismo o que incluso les molesta.

     En el PRIMER CASO, cuando estas conversaciones las tenemos entre nudistas, quizá no haya mucho que decir, pues estamos hablando con personas que tienen suficiente conocimiento de este mundo como para que no haya ninguna consecuencia negativa. De hecho, hemos tratado este tipo de temas en este blog, que está destinado principalmente a nudistas y es lógico que hablemos de las cosas que nos afectan.

     En el SEGUNDO Y TERCER CASOS ¡ojo! la cosa cambia, cuando sacamos estos temas con personas que no son nudistas considero que estamos asumiendo riesgos importantes. Podemos asumirlos, por supuesto, no seré yo el que le diga a nadie de qué tiene que hablar o qué tiene que callar, pero al menos sí me gustaría que quien lea esta reflexión, piense un poco en las consecuencias y si decide asumirlo o cambiar de estrategia. No es poco lo que está en juego, desde perder a potenciales nudistas hasta ganar más enemigos de nuestra causa, poca broma.

     Cuando hablamos con personas ajenas al nudismo y en lugar de centrarnos en lo maravilloso que es sentir la brisa en todas las partes del cuerpo, en el placer que supone bañarse y no sentir nada más que el agua en contacto con nuestra piel, tomar el sol y que cada parte de nuestra anatomía lo pueda disfrutar por igual, la pérdida de complejos, la mejora de la autoestima, la apertura de mente, las increíbles relaciones sociales que podemos llegar a construir, entre otros mil beneficios que si desarrollo me quedo sin megas y que cualquier nudista un poco experimentado conoce de sobra, si en lugar de hablar de todas las ventajas del nudismo para que sepan que no somos gente tan rara e incluso llegar a transmitirles nuestra pasión y que se animen a practicarlo algún día, insisto, si en lugar de sonreír felices porque estamos hablando de nuestra magnífica y saludable forma de vida, lo que hacemos es contar cuatro anécdotas más o menos divertidas o escandalosas que quizá hayamos “sufrido” a lo largo de nuestra vida nudista ¿qué imagen habremos conseguido transmitir sobre el nudismo a nuestros amigos, familiares o compañeros de trabajo no nudistas?

     Es este un tema que me preocupa cada vez más, pues si os pregunto ¿cuánto tiempo invertís en los chascarrillos o anécdotas más o menos divertidas o escabrosas cuando habláis de nudismo con personas ajenas a nuestra afición? quizá la respuesta sea que una mínima parte, pero creo que si hiciéramos una comprobación más consciente el resultado podría sorprendernos, hablamos de ello más de lo que creemos. Yo hace tiempo que tomé la decisión de omitir determinadas cosas y creo que está siendo efectivo.

     Es fácil que en una conversación distendida relatemos aquella vez en que vimos cómo un grupo de nudistas lograron echar de la playa a una familia textil tras increparles durante un rato por no quitarse el bañador, o que contemos tranquilamente que hay algunas personas que confunden nudismo y sexo, o que es más habitual de lo deseable que nos encontremos a personas que utilizan la coartada nudista para buscar morbo o que una vez una chica sola en una playa nudista se sintió tan agobiada por culpa de unos sinvergüenzas que se puso la ropa y se largó. Es fácil contarlo, lo hemos vivido, hemos sido testigos.

     Insisto, no pasa nada por contar anécdotas, no se trata de ocultar la realidad, este tipo de cosas ocurren pero no está de más que le demos el peso e importancia que tienen y que tengamos cuidado con no elevar la anécdota a la categoría de norma. Sí, estas cosas que cuento y que todos contamos ocurren, pero también pasan en entornos no nudistas y ha de quedar claro que no es lo habitual, pues si esto fuera así quizá habríamos dejado de practicar nudismo mucho tiempo atrás. Lo habitual es que disfrutemos de forma tranquila de increíbles días en pelotas.

     Y si de contar anécdotas se trata yo prefiero contar los ataques que recibimos por parte de personas que no les gusta que hayamos liberado de prejuicios nuestra mente y seamos felices haciendo nudismo, prefiero contar que la invasión textil es un hecho, que estamos perdiendo terreno y todas las ideas que tengo o tenemos para intentar frenar sus avances. Prefiero transmitir mi pasión, porque cuando lo hago me funciona. Cuando transmito mis pasiones veo el brillo en los ojos de quienes me escuchan y sé que no es un camino fácil pero que estoy ganando aliados.

     He ilustrado esta entrada, un poco más arriba, con un famoso cuadro de Velázquez, que representa el momento en el que Apolo, el dios Sol que todo lo ve, informa a Vulcano del adulterio de su mujer Venus con Marte. Es un cuadro precioso con cuerpos semidesnudos y expresiones de angustia o sorpresa en las caras, la versión "Sálvame" de la pintura de la época. Quiero acabar con una imagen más relajada y acorde a mi propuesta, la de un cuadro de Sorolla con niños corriendo en la playa a los que poco les importa si unos están desnudos y otros vestidos, se limitan a convivir y ser felices, mostrando al mundo textil que el nudismo es sano y natural.

Corriendo por la playa. Joaquín Sorolla.
     En conclusión, mi intención con esta entrada es animarte a reflexionar por unos instantes y si estás de acuerdo conmigo, te invito a hablar de los beneficios del nudismo y de lo felices que somos desde el día en que decidimos prescindir del bañador y de la ropa. Te invito a contar menos anécdotas que se puedan malinterpretar y si lo haces, que sepas transmitir que estas cosas también ocurren en entornos no nudistas y que nuestro mundo es natural y saludable, aunque está amenazado por personas que no lo entienden.

     Te invito, en definitiva, a hablar de lo que nos hace felices, porque es una bonita forma de ejercer un nudismo activo y activista, y te pregunto: ¿de qué hablarás en tu próxima charla sobre nudismo?

Eladio.



sábado, 10 de noviembre de 2018

Vendimia en pelotas

De nuevo desde Francia, nos llegan noticias de cómo el nudismo puede organizar actividades vanguardistas e innovadoras. Son un ejemplo a seguir. 

Os dejamos un resumen, mezcla de dos artículos sobre esta actividad organizada por la Federación Francesa de Naturismo, donde demuestran que el nudismo es una forma de vida, pudiendo disfrutarlo de muchas maneras diferentes.

En este pueblo tienen un modo muy particular de cosechar.

En la pequeña población francesa de Le Crest, situada en la región de Auvernia, la producción de vino sería algo normal y cotidiano, de no ser porque cuando llega la época de vendimia tienen un modo muy particular de cosechar: lo hacen completamente desnudos.



En España los termómetros superan fácilmente los 30 grados en esta época del año, incluso en las regiones norte más frías, sin embargo un poco más al norte y a una altitud media de 600 metros, los termómetros marcan 9 ° C, pero estos vendimiadores naturistas parecen no tener frío, a juzgar por su peculiar modo de trabajar como se puede apreciar en el vídeo del canal local France 3.





Por segundo año consecutivo, naturistas de todo Auvernia se encontraron en los viñedos de Domaine de la Tour Pierre en Crest (Puy-de-Dôme) este sábado. Una cita ahora imprescindible para los amantes del "bienestar".



Estas jornadas de vendimia han sido organizadas, por segundo año consecutivo, por la Federación Francesa de Naturismo . "Queremos mostrar que el naturismo es una forma de vida, un concepto de vida y que podemos practicarlo en muchas actividades diferentes", afirma para la televisión local Thierry Guillot, presidente de la sección Auvernia.

Este año, la cosecha naturista atrajo a más participantes , "somos veintidós en esta ocasión", le da la bienvenida a Thierry Guillot, presidente de Auvergne Naturism. Un éxito, gracias a los buenos deseos del alcalde Gérard Perrodin y el propietario de la bodega, Pierre Deshors. "Es gracias a las personas que tienen una mentalidad abierta, como ellos, que podemos desarrollar el naturismo y ahora hemos vuelto a las costumbres aquí". Según Thierry Guillot. 



Cuando estén listas, las botellas de vino tinto de esta cosecha se venderán en el campamento naturista "La Serre de Portelas", en Saint-Saturnin, bajo el nombre de "Ver nu et sage", señala Guillot.

Según el alcalde de Crest , esta cosecha, por decir lo menos inusual, también es "algo muy bueno" para la ciudad . "El año pasado, me llamaron desde toda Francia para felicitarme, [...] eso es bueno, ¡es para dar a conocer nuestro pueblo!" explica Gerard Perrodin. 

Entonces, ¿Le Crest, pronto un pueblo naturista? "Quien sabe?" El alcalde bromea. "Hay muchas etiquetas de pueblos floridos, por lo que los naturistas, ¡por qué no! 



Más que el naturismo, es especialmente para todos los participantes compartir un momento amistoso en el campo. "La gente está buscando bienestar hoy, ¡ese es exactamente el propósito del naturismo!" lanza el presidente de Auvergne Naturisme. ¡Bienestar, amabilidad y mucha diversión para los participantes! 


En Francia, 2,6 millones de personas practican el naturismo, pero la actividad a veces sufre de una imagen negativa. El objetivo de esta cosecha es ir contra los prejuicios. "Se puede ser naturista en muchas actividades, ya sea en bicicleta, practicando tenis... es un concepto de vida", concluyó el presidente de la Federación Francesa de Naturismo.

Si quieres leer los artículos y ver un vídeo (hablado en francés) que hay en él, pulsa AQUÍ y AQUÍ (en francés)


Fuentes:
https://www.vinetur.com/2018100448396/vendimia-en-pelotas.html

https://www.francebleu.fr/infos/insolite/deuxiemes-vendanges-naturistes-au-crest-dans-le-puy-de-dome-c-est-rentre-dans-les-moeurs-1538227389